Familia

Un estudio sobre nupcialidad confirma que los españoles se casan cada vez menos, más tarde y por lo civil

Entre la generación millennial existen dos tendencias: los que buscan sexo rápido y amor lento, y los que se casan más jóvenes por la Iglesia

Boda católica.
photo_cameraBoda católica.

En España en las últimas décadas, se han producido muchos cambios en los fenómenos demográficos: envejecimiento de la población, mayores migraciones, retraso en la edad del matrimonio, mayor preferencia de otro tipo de uniones con una decreciente preferencia del matrimonio o aumento del divorcio a raíz del leyes como el divorcio exprés.

El estudio "Nupcialidad en España 1976-2016. Estudio por generaciones" confirma que la gente se casa cada vez menos a edades más tardías y con mayor y creciente preferencia por lo civil. El trabajo realizado por Francisco de Asís de Ribera-Martín y bajo la dirección de Dolores López-Hernández y  publicado en la Universidad de Navarra, revela también que las crisis han retrasado la edad del matrimonio". 

La investigación indica que en los países occidentales se está dando desde hace ya algunos años la II Transición Demográfica que conlleva una serie de cambios en los comportamientos familiares. En relación a la nupcialidad los cambios más significativos son: incremento de la cohabitación, muchas veces como fase anterior al matrimonio; aumento de las rupturas (separaciones y divorcios) y la aparición de otras formas de convivencia sean o no matrimoniales (parejas del mismo sexo y living apart together (convivir con viviendas separadas). 

Millennial y post-millennial 

Respecto a la generación millennial, a la que la antropóloga Helen Fisher llama la generación del “sexo rápido, amor lento”, es debido fundamentalmente a los cambios culturales y apps como Tinder, que han convertido el sexo en algo ocasional y ubicuo, cosa que no ocurre igualmente con el matrimonio.

También hay que destacar el efecto de los cambios culturales y tecnológicos que se están notando sobre todo en la Generación Z o post-millennial. El impacto de los nuevos medios de comunicación y la visión que dan de las relaciones afectivas y del matrimonio ha sido enorme. Los programas de TV, las series e incluso la pornografía han trasformado el imaginario colectivo sobre, entre otras cosas el matrimonio. 

Por estas y otras razones está aumentando el sexo casual, baja la edad a la que se comienza a tener relaciones sexuales y también baja la satisfacción en las relaciones de pareja.  

"La generación millinails se caracteriza por sexo rápido y amor lento. Sin embargo y paradójicamente, aunque el matrimonio canónico se produce cada vez menos,son los más jóvenes los que deciden casarse por la Iglesia",  a Religión Confidencial el autor del estudio. 

. La "moda" de edad para casarse entre las nuevas generaciones está en 31 y 30 años respectivamente para hombres y mujeres. Para los baby boomers estaba en 23 y 21 años respectivamente. 

Incremento de los matrimonios civiles 

"Como dato curioso: el gran punto de inflexión fue en el año 2000. En esa fecha es cuando empieza a haber un gran incremento de matrimonios civiles. Con el PSOE de González no cambio demasiado la elección de tipo de ceremonia. Fue con Aznar cuando se produce el punto de inflexión. Pero el  verdadero sorpasso de los civiles a canónicos se produjo realmente en 2011", indica Francisco de Asís. 

En el año 2000, el 75.6% de los matrimonios eran de celebración religiosa, y a partir de este año, el ritmo de cambio aumenta drásticamente. En 2016 este porcentaje había caído a un 27.2% del total de matrimonios. 

Con este análisis por generaciones se confirma el descenso generalizado de la nupcialidad, el retraso en la edad al matrimonio y una clara basculación hacia tipo de celebración civil después de muchos años de mayoría de celebración canónica.

También se han observado los efectos de las crisis económicas y las leyes sobre la nupcialidad. Cuando hay una crisis, se retrasan algunos matrimonios en las generaciones que en ese momento están más activas, pero que se recuperan después aunque no siempre totalmente, y las generaciones siguientes ya quedan con ese retraso en memoria. Por su parte, las leyes como la de divorcio exprés puede afirmarse que han reducido considerablemente la estabilidad de los matrimonios, indica el estudio. 

Otro dato curioso: Entre un 9 y 15% de los que contrajeron matrimonio en 2016 no había nacido en España. 

Tipo de unión y número de hijos 

La investigación revela que la relación entre tipo de unión y número de hijos es clara, siendo el matrimonio la situación en la que se da un mayor número de hijos en la vida de una mujer . Pero también es interesante la influencia que ejercen los hijos sobre la estabilidad de la unión de sus padres.

Según un estudio de Žilinčíková realizado sobre 14 países de la UE, las cohabitaciones son siempre menos estables que los matrimonios en estos países estudiados y, sorprendentemente, el efecto positivo de los hijos sobre la estabilidad de las uniones es superior en las cohabitaciones que en los matrimonios. 

Carga fiscal 

La carga fiscal que soportan las familias es otro factor importante que puede influir en la nupcialidad primero, y en el número de hijos posteriormente. En el caso concreto de España, la presión fiscal sobre las familias es una de las más altas de la UE lo que provoca una reducción considerable de la renta disponible de los hogares.

Según un estudio de Berechet, España es el país de la UE donde menor rebaja de IRPF por hijo(s) hay y donde las familias tienen la tercera fiscalidad directa más alta de los países comunitarios. 

Matrimonios del mismo sexo 

El estudio confirma que los matrimonios del mismo sexo, y en especial los formados por dos hombres, son los que más diferencia de edad se llevan, los cuales siguen suponiendo un porcentaje de los matrimonios muy bajo. 

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