Familia

Transexualidad: profesora de Notre Dame propone cómo deben acompañar las instituciones católicas a personas con disforia de género

Abigail Favale alerta de los efectos perniciosos para la salud de la terapia hormonal, bloqueadores de pubertad y cirugía

Identidad de género en la infancia.
photo_camera Identidad de género en la infancia.

Abigail Favale, es profesora en el Instituto McGrath para la Vida de la Iglesia en la Universidad católica de Notre Dame (Indiana, USA). Es especialista en temas relacionados con las mujeres y el género desde una perspectiva católica. Su libro más reciente es “The Genesis of Gender: A Christian Theory” (La génesis del género: una teoría cristiana, Ignatius Press). 

Uno de sus últimos artículos publicado en Angelus News, y titulado "Dar sentido a nuestro momento de género" analiza las causas del ascenso de la teoría de la identidad de género en todo Occidente durante la última década, lo que ha provocado un cambio radical en la forma en que los jóvenes conceptualizan y articulan su autocomprensión del género. 

Mala salud mental y angustia

También alerta de que en los últimos años, sobre los casos de transexualidad, varios países europeos como Suecia (que durante mucho tiempo ha sido pionera en la medicina transgénero) Finlandia, Francia y Reino Unido, ahora están priorizando las intervenciones psicoterapéuticas para los jóvenes antes que hormonar y frenar el desarrollo de la pubertad. 

El 28 de julio de 2022, el NHS británico anunció que cerrará su clínica nacional de género después de que una revisión independiente concluyera que su modelo afirmativo de género dejaba a los jóvenes en un riesgo considerable de mala salud mental y angustia.

Influencia de la teoría de género 

Abigail Favale analiza qué ha pasado con la influencia de la teoría de género en los últimos diez años, concretamente desde 2010. 

  • Históricamente, la gran mayoría de las personas que buscaban la reasignación de género eran hombres adultos; ahora son mujeres jóvenes.
  • El aumento de personas que piden la reasignación de género y que acreditan disforia de género, se produce por primera vez en la adolescencia, en lugar de manifestarse en la primera infancia. El aumento es más pronunciado en jóvenes de entre 12 y 18 años. 
  • Hace una década, la rara cantidad de niños que decían haber experimentado disforia de género no eran etiquetados como transgénero ni medicalizados. De hecho, las investigaciones muestran que en el 80-85% de los casos, la angustia relacionada con el género se resuelve en la adolescencia tardía sin intervención médica. Hace una década, no era medicalizados ni intervenidos médicamente. 
  • Antes de 2007, no había clínicas pediátricas de género en los EE. UU. Hoy en día, hay más de 60 clínicas especializadas en atención de afirmación de género para niños, y casi 300 clínicas que realizan intervenciones médicas relacionadas con el género a menores, muchas sobre la base del consentimiento informado sin supervisión médica ni una evaluación psicológica exhaustiva. 
  • Esta ruptura con el pasado en la identificación de género se ha desarrollado junto con un nuevo modelo de medicalización para tratar la disforia de género entre los jóvenes: la atención de afirmación de género (GAC con siglas en inglés). 

Transición, bloqueo, terapia hormonal y cirugía 

La profesora de la Universidad de Notre Dame refiere a un memorando de 2022 del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU que define el GAC para menores en un proceso de cuatro etapas: transición social; bloqueo de la pubertad; terapia hormonal cruzada; y cirugías que alteran los genitales, extirpan órganos sexuales y/o realizan otros cambios estéticos. 

Si bien no todos los niños con disforia de género pasarán por todos estos procedimientos, el memorando respalda claramente el modelo en su conjunto, afirmando que "la atención temprana de afirmación de género es crucial para la salud y el bienestar general".

"Sin embargo, esta afirmación no está bien respaldada por la investigación existente. La base de evidencia para la atención de afirmación de género es de baja calidad y está plagada de numerosas limitaciones metodológicas, como la falta de herramientas de evaluación estandarizadas, tamaños de muestra pequeños, muchas pérdidas durante el seguimiento y una investigación mínima sobre los resultados a largo plazo. La gran mayoría de los estudios carecen de controles y no están diseñados para determinar una relación causal entre la intervención y el resultado", señala Abigail Favale. 

Bloqueadores de pubertad que causan inflamación cerebral 

Además, la transición médica plantea riesgos pronunciados para la salud física. Se ha demostrado que la supresión puberal, a menudo promocionada como inofensiva y completamente reversible, compromete la densidad ósea y reduce las puntuaciones de coeficiente intelectual

En 2022, la Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) implementó un cambio en el etiquetado para el uso de bloqueadores de la pubertad en niños después de descubrir que estos medicamentos pueden causar inflamación cerebral y pérdida de la visión. 

También existen riesgos establecidos en el uso de hormonas cruzadas a largo plazo, como la atrofia de órganos; interrupción metabólica; densidad ósea baja y tasas más altas de accidente cerebrovascular, cáncer e infarto de miocardio. Las intervenciones quirúrgicas pueden provocar esterilidad permanente, pérdida de la función sexual, incontinencia, complicaciones posoperatorias, cirugías correctivas adicionales e incluso la muerte.

"A pesar de los riesgos de la transición médica y la falta de evidencia sólida con respecto a su eficacia, los defensores del GAC promocionan estas intervenciones invasivas, de por vida y, a menudo, irreversibles como salvíficas, que reducen el riesgo de suicidio. Sin embargo, esta afirmación no está bien fundamentada. Múltiples estudios muestran que las tendencias suicidas en la población transgénero siguen siendo altas incluso después de la transición médica", indica la profesora. 

La respuesta de las instituciones católicas 

Abigail Favale considera que en respuesta a estas presiones legales, las instituciones católicas necesitan una misión e identidad claramente articuladas que se basen en la antropología católica. Sin embargo, al mismo tiempo, las instituciones católicas no pueden perder de vista la dignidad y el sufrimiento de quienes se identifican como transgénero.

"Incluso en un tema tan controvertido, hay un punto de amplio acuerdo: las personas transgénero constituyen una población vulnerable. Aquellos que experimentan disforia de género, especialmente los jóvenes, necesitan un fuerte apoyo social, familiar y comunitario. Tal apoyo, sin embargo, no necesariamente implica respaldar la teoría de la identidad de género o el modelo de medicalización. La Iglesia —en sus familias, escuelas, hospitales, parroquias— tiene un llamado sagrado a responder con compasión y sabiduría, a crear estrategias pastorales que resistan la falsa dicotomía de afirmación acrítica o rechazo rotundo, transitando en cambio el camino suave del acompañamiento", concluye la experta norteamericana. 

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres formar parte de ECD?