Familia

Cardenal Cañizares: “El mundo sería otro si no hubiera sido por la encíclica ‘Humanae vitae’”

El arzobispo de Valencia prologa el libro “Regulación de la fertilidad humana” a la luz de la Carta de Pablo VI, coordinado por Justo Aznar

El cardenal Cañizares con la carta escrita a la diócesis.
photo_cameraEl cardenal Cañizares con la carta escrita a la diócesis.

Con motivo del 50 aniversario de la encíclica ‘Humanae vitae’, del Papa Pablo VI – canonizado por el Papa Francisco el pasado 14 de octubre, junto con Óscar Romero -, el Director del Instituto de Ciencias de la Vida de la Universidad Católica de Valencia (UCV), Justo Aznar, ha coordinado el libro “Regulación de la fertilidad humana”  a la luz de la Carta Encíclica de Pablo VI, de la que el pasado 25 de julio se cumplieron 50 años de su publicación.

La obra se presentará en Valencia el próximo jueves  8 de noviembre, a las 19.30 horas, en la sede San Juan y San Vicente de la UCV – Calle Jorge Juan, 18 – y el acto estará presidido por Antonio Cañizares, contando con la participación del Dr. Justo Aznar Lucea, coordinador del libro. 

Además del coordinador colaboran en esta obra  Julio Tudela Cuenca y Enrique Burguete Miguel, también miembros del Instituto de Ciencias de la Vida de la UCV, así como Alfonso Fernández Benito, sacerdote auditor experto en el Sínodo extraordinario de Obispos sobre la familia celebrado en Roma (2014), y el obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla.

“Gran canto al amor humano”

El Dr. Justo Aznar califica a esta Encíclica como “gran canto al amor humano”, que define las normas morales que rigen para los católicos cuando de regular la fertilidad se trata.

En este libro de la Editorial Sekotia, que consta de cinco capítulos, se tratan:  la regulación de la fertilidad humana según la Encíclica, tratando la cuestión “Repensar la ‘Humanae vitae’” y algunas acciones médicas que pueden suscitar debates morales; los aspectos biomédicos y la regulación natural de la fertilidad; aspectos demográficos y sociales, abordando el denominado ‘invierno demográfico’; una relectura de la Encíclica 50 años después, desde las catequesis de Juan Pablo II sobre el amor humano; y, en el último capítulo, las convicciones de este importante documento, subrayando su importancia en la Doctrina Social de la Iglesia.

“Una encíclica contra ‘casi todos’

El prólogo corre a cargo del arzobispo de Valencia, cardenal Antonio Cañizares, que también es Gran Canciller de la UCV. Cañizares  afirma que  la ‘Humanae Vitae’ es “profética” y “como todo lo profético, se atrevió a ir contracorriente, y eso ni se lo perdonaron ni se lo perdona, lo ‘apedrearon’ como a los profetas”.

“Pablo VI, prácticamente contra ‘casi todos’, incluso gentes de Iglesia, publicó esta encíclica, tras una larga noche de vigilia y oración, un verdadero Getsemaní”, destaca Cañizares evocando “un momento muy difícil” para la Iglesia.

El cardenal sintetiza la difícil situación de 1968: la revolución sexual del mayo del 68; el relativismo; la generalización de leyes abortistas y divorcistas que socavaban el matrimonio y la familia;  “moralistas que, amparándose falsamente en el Concilio Vaticano II, difundían sus tesis morales, que se apartaban del común sentir de la Iglesia, buscando hacerse plausibles en una nueva cultura; y una “secularización rampante, laicista, de olvido de Dios”.

Cañizares afirma que “era el momento de los métodos anticonceptivos y del juicio y aun condena de los llamados métodos naturales”.

Tras resumir el contexto de 1968, Cañizares llega a afirmar que “el mundo sería otro si no hubiera sido por esta Encíclica”, y que “los Papas que le siguieron Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco no los comprenderíamos sin esta Encíclica”.

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