En voz baja

Las “Monjas de la Sangre” relevan a las hermanas Clarisas en el Monasterio de la Santa Faz

Santuario Santa Faz.
photo_cameraSantuario Santa Faz.

La diócesis de Orihuela-Alicante ha explicado detalladamente qué ha ocurrido en el Santuario de la Santa Faz, después de que las hermanas Clarisas, que llevan 500 años a cargo de este Santuario, hayan abandonado por razones de fuerza mayor. 

Pues bien, el obispado explica por qué las clarisas no podían continuar con la misión encomendada: "Motivado por la escasez de vocaciones, la avanzada edad de las hermanas y por las nuevas disposiciones de la instrucción “Cor Orans”, que establece un mínimo de miembros en las comunidades de vida contemplativa para poder mantener activa una comunidad, la Federación de las Clarisas, a la que corresponde el Monasterio de la Santa Faz, decidió que no podía continuar con la misión encomendada. La Federación decidió enviar a las más ancianas y enfermas a las Clarisas de Elche y las otras a las Clarisas de Cieza". 

Sin embargo, durante este tiempo, la reliquia en el Monasterio no ha quedado desatendida, puesto que "la Comunidad de las Clarisas de Algezares ha prestado un servicio de guardia y custodia de la sagrada reliquia en el Monasterio". 

La diócesis explica que ha sido un camino arduo y difícil en el que los dos patronos, Ayuntamiento y Cabildo han encontrado en el Obispo, D. Jesús Murgui Soriano, un importante aliado y un apoyo decisivo, para que Santa Faz siguiese siendo lo que siempre fue: Monasterio y Santuario.

Finalmente, la comunidad de las Monjas Canónigas Lateranenses de San Agustín, conocidas en Alicante con el cariñoso apelativo de “las Monjas de la Sangre”, que tienen su sede en el Monasterio de la Preciosísima Sangre, se trasladan desde la calle Monjas 1, de Alicante, al Monasterio de la Santa Faz, para tomar el relevo de las Clarisas en la guardia y custodia del Sagrado Lienzo. 

El obispado explica todo este proceso en la nota de prensa. 

 
Comentarios
Somos ECD
Periodismo libre, valiente, independiente, indispensable