Diócesis

Paglia apoya a Mendoza para dar un nuevo impulso al IPJPII. Belda se queda fuera por irregularidades

Fuentes eclesiales no comprenden como el sacerdote continúa como secretario de diversas fundaciones canónicas y civiles de la archidiócesis de Madrid

Javier Belda.
photo_camera Javier Belda.

El sacerdote Javier Belda, el hombre de confianza del cardenal Carlos Osoro en el "caso Fundaciones" y el que fuera mano derecha de Vincenzo Paglia, gran Canciller del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II y presidente de la Pontificia Academia para la Vida, fue cesado el pasado mes de mayo de la Universidad Católica de Murcia por falsificación de su currículum y de sus títulos, como publicó Religión Confidencial.

Lo que no era tan conocido es que también fue cesado del Instituto Pontificio Juan Pablo II, tanto en Roma como en Madrid. Desempeñaba las funciones de delegado Internacional además de profesor. Otras fuentes apuntan que se fue de motu proprio. 

Según fuentes consultadas por Religión Confidencial, nadie en la UCAM se podía imaginar que un sacerdote podría estafar de esa manera, falsificando sus títulos que son documentos públicos.

Tal y como publicó RC, Belda había declarado estar en posesión de los siguientes títulos: Licenciado en Filología Hispánica; Licenciado en Derecho; Graduado en Filosofía; Graduado en Teología; Licenciado en Derecho Canónico; Doctor en Filosofía y Doctor en Utroque Iure (ambos derechos).

Querella contra Belda

Ante estas irregularidades, dos abogados a título personal, se querellaron contra Belda por falsedad documental. El sacerdote declaró ante el Juzgado y reconoció que no tenía ninguna licenciatura o grado de Derecho u otras titulaciones oficiales. Por su parte, el ministerio de Educación también está investigando estos hechos. 

Los mismos abogados han ampliado la querella por fraude ante la Hacienda Pública y por estafa a los estudiantes.

Reunión Paglia y Mendoza

El Instituto Pontificio Juan Pablo II, que en otros años ha contado con centenares de alumnos, ahora pasa por horas bajas. La nueva reestructuración, las irregularidades de Belda y también la pandemia, han provocado el descenso de las matriculaciones. El año pasado, contó con muy pocos alumnos a nivel presencial aunque de manera online, cursan estos estudios unos 50 alumnos. 

Sin embargo, José Luis Mendoza, vicepresidente ejecutivo del IPJPII, no tira la toalla porque es un encargo directo del Papa Francisco. Así, Mons. Paglia se reunió la pasada semana con Mendoza, presidente de la UCAM, para dar un nuevo impulso al Instituto Pontificio Juan Pablo II con Belda ahora fuera del mismo.

Paglia y Mendoza trabajan con ahínco para consolidar la reputación del Instituto en Madrid de forma presencial. Por distintas circunstancias, Manuel Arroba probablemente no seguirá como Decano del IPJPII.

Secretario de fundaciones de la archidiócesis de Madrid

Ante estos hechos del sacerdote Javier Belda, fuentes eclesiales no comprenden cómo Belda continúa todavía como secretario de diversas Fundaciones canónicas y civiles de la archidiócesis de Madrid.  

Y no solo como secretario de estas fundaciones, sino también al frente de la dirección estratégica de los juicios en el caso Fundaciones.  

Tal y como publicó RC, según el Boletín Oficial del Registro Mercantil de fecha 7 de octubre de 2020, Javier Belda Iniesta aparece como administrador único de una sociedad, CMC THEO LEGAL SL, nueva denominación de CMC BIOTHEC SL. Esta empresa es la que está cobrando a las fundaciones de la archidiócesis madrileña honorarios por la investigación y los juicios sobre las Fundaciones. El abogado que lleva estos pleitos es Aitor Canales, que también trabaja en CMC BIOTHEC.

Según ha verificado RC, la empresa de Belda habría cobrado a la Fundación Fusara de la archidiócesis de Madrid por un solo pleito más de 800.000 euros. Las tarifas establecidas para este tipo de juicios rondan entre 25.000 a 50.000 euros.  

Concluye la investigación canónica 

Fuentes del arzobispado de Madrid explican a RC que la investigación canónica llevaba a cabo por Belda, que realizó en un primer momento por encargo del Arzobispado, ya ha concluido. 

En estos momentos las fundaciones, que no el Arzobispado, cuentan con el despacho de abogados al que pertenece Belda porque es él que lleva las causas penales. 

Dado que Antonio Naranjo y Manuel Clemente (alguno de los investigados en el caso Fundaciones y que desarrollaban funciones de secretario en dichas Fundaciones), también iniciaron una causa laboral, Belda asumió la secretaría de las fundaciones hasta que se resuelva el asunto. Por lo tanto, es un puesto provisional y los patronatos de las Fundaciones podrán renovar. 

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