Diócesis

Osoro se plantea solicitar que se acelere el proceso de sustitución en el arzobispado de Madrid

El obispo auxiliar José Cobo y el vicario de acción caritativa y social José Luis Segovia, tendrán gran protagonismo en la dirección de la diócesis en este periodo

El cardenal Osoro con los cuatro obispos auxiliares de Madrid.
photo_cameraEl cardenal Osoro con los cuatro obispos auxiliares de Madrid.

Tal y como determina el Código de Derecho Canónico, en su canon 401.1, “al obispo diocesano que haya cumplido setenta y cinco años de edad se le ruega que presente la renuncia de su oficio al Sumo Pontífice, el cual proveerá teniendo en cuenta todas las circunstancias”.

El pasado 16 de mayo, el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro Sierra, cumplía 75 años. Días atrás, en la reunión telemática con el Consejo Episcopal de la archidiócesis madrileña, al que asisten los obispos auxiliares y los vicarios, el cardenal arzobispo les comunicó que ya había redactado y enviado la carta de renuncia al Papa a través de los procedimientos habituales.

Prorogar el mandato 

La forma en la que comunicó oficialmente que había presentado la renuncia al Papa daba por hecho que no iba a tener efectos inmediatos. Entre otras razones porque es práctica habitual que se prorrogue el mandato de determinados arzobispos al menos durante un tiempo.

El cardenal Carlos Osoro, según personas de su entorno, se debate en la duda entre solicitar que se acelere el proceso de su sustitución, ante las dificultades de este período, y no frustrar las expectativas que tanto el Papa como algunos miembros de la Curia Vaticana han puesto en su capacidad de aplicar las reformas del Papa Francisco en España tras el mandato de Rouco Varela.

Protagonismo de José Cobo

De hecho, el papel protagonista que durante los últimos meses ha adquirido el obispo auxiliar monseñor José Cobo, junto con el vicario responsable de la acción caritativa y social, José Luis Segovia, más conocido por Josito, apunta a que el tándem monseñor Cobo-vicario Josito tendrá un protagonismo singular en la dirección de la diócesis durante este período de transición.

En el caso de monseñor José Cobo se produce la singularidad de que su nombre ha aparecido en varias ternas para la provisión de algunas diócesis importantes, con lo que se cree que se ha entrado en un proceso de promoción de cara a esos movimientos.

Dificultades económicas

Por otra parte, algunas dificultades por las que atravesaba la diócesis de Madrid en meses pasados se han visto agudizadas en los últimos tiempos. Al descontento de sectores de la Iglesia, se unen algunos problemas con varias asociaciones de fieles y cofradías.

Además afloran con urgencia las dificultades económicas de algunas parroquias, donde la interrupción del culto, y por tanto de las cuestaciones durante las celebraciones, ha provocado una considerable merma de ingresos.

Los sacerdotes en la crisis

En los últimos días, el cardenal Osoro ha manifestado en público que se lamentaba por el error que había cometido al no haber valorado suficientemente a los sacerdotes madrileños.

Este “mea culpa” llega después que haya sido testigo –según su propia confesión- de la ejemplar actitud de heroísmo y entrega de los párrocos de Madrid durante estos meses pasados, a propósito de la grave crisis de la pandemia por coronavirus.

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