Diócesis

El arzobispo de Oviedo insiste: a los cristianos se le puede arrinconar como en una “reserva india”

Sanz Montes pidió a la Virgen de Covadonga que salvará España tras el nuevo Gobierno. Ahora critica a los que desean que la fe sea algo privado

Jesús Sanz Montes con un grupo de laicos.
photo_cameraJesús Sanz Montes con un grupo de laicos.

Mons. Jesús Sanz Montes, que el pasado mes de enero cumplió diez años como arzobispo de Oviedo, no ha cesado en los últimos meses y más desde que se formó nuevo gobierno entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en alertar sobre algunas situaciones que pueden ir contra as libertades, en concreto contra la libertad de conciencia, educación y religión. 

El pasado mes de enero publicaba un tuit alertando de "la incertidumbre que dibuja hoy el horizonte." y pidiendo a la Santina "sálvanos y salva España"; posteriormente publicaba una carta titulada "Las mentiras mandamases"  donde denunciaba a aquella política basada en la mentira y en la trampa". Y ahora, en su última carta semanal, anima a los católicos a "sacar la fe a la plaza pública" y denuncia a aquellos que quieren arrinconar la fe a la sacristía. 

En su carta reflexiona sobre los vaivenes de las plazas públicas, y llama la atención a aquellos cristianos que se empeñan en vivir "sólo en el templo, de puertas adentro, una fe y una religiosidad demasiado ensimismada en su castillo interior. El templo es el tiempo. No porque estén de más nuestras iglesias, sino porque no se puede reducir al recinto de una iglesia lo que un cristiano puede y debe vivir". 

Épocas de persecución religiosa 

Tras esta llamada de atención, alerta sobre esta "tentación que hoy toma carta de ciudadanía arrinconando la fe en las sacristías". Y ante esta tentación, el arzobispo de Oviedo aclama: "Debemos sacar la fe a la plaza pública, y nuestra condición creyente ponerla al sol de la vida, para que le dé el aire y ese aire sople vientos benévolos que acerquen la brisa de Dios".

Después recuerda que "a Dios gracias" ya no estamos en "épocas peleonas de persecución religiosa". Pero explica de manera contundente qué peligros acechan a la libertad religiosa.

"La tolerancia como valor democrático y cívico, ha ido quitando los paredones y las incursiones quema-conventos, pero esa misma tolerancia que no mata a los cristianos, no les dejará vivir tampoco Ni les quita la vida, ni les deja vivir: esta es la paradoja. Hasta se les podrá subvencionar un reducto escondido, cual “reserva india”, en donde acotados y sin peligro de contagio, puedan retozar los cristianos. Esta tolerancia no tolerará otra cosa, porque desea que la fe sea algo privado e individual, y sólo con esta condición se permite que exista. Pero el dinamismo de la misma fe cristiana, siempre empuja a vivirla como algo público y universal, nunca privadamente, aunque sí de modo personal".

Posteriormente, recuerda el Congreso de Laicos Cristianos que se acaba de celebrar el pasado fin de semana en Madrid, "para recuperar y seguir ahondando en la dimensión pública de la fe"....."Hay que cambiar el registro asustadizo de creer que sólo podemos ser cristianos en el patio del templo, y más bien salir a la plaza del tiempo para testimoniar allí las consecuencias que se derivan de la fe cristiana vivida", recalca. 

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres formar parte de ECD?