Diócesis

Polémica: cómo celebrar un funeral cercano sin cartas de despedida ni elogios como ha pedido el obispo de Huesca

Se recomienda preparar las lecturas con el párroco y se permiten una pequeña biografía del difunto y palabras de agradecimiento

Julián Ruiz Martorell, obispo de Huesca.
photo_cameraJulián Ruiz Martorell, obispo de Huesca.

El decreto del obispo de Huesca, Julián Ruiz Martorell, recordando la manera idónea de celebrar un funeral cristiano, ha traído polémica. Sus palabras se han interpretado en clave de prohibición, cuando la intención del prelado ha sido dar curso a una petición de varios párrocos de la diócesis que presenciaban ciertos abusos en la celebración de las exequias cristianas. 

 Martorell recuerda que el rito litúrgico pretende "mostrar al mundo de hoy que la fe cristiana confiere un profundo sentido a la muerte y que, lejos de una concepción desgarradora, vacía o nihilista, puede llegar a ser vivida como un anuncio gozoso y confiado de la vida eterna y de la esperanza en la resurrección, propias de nuestra fe". 

Y para frenar los abusos y aquellas manifestaciones en los funerales que no corresponden a la fe cristiana, propios de los cambios vividos en la sociedad, el obispo ha decretado que a partir del 1 de octubre de 2019, en todas las parroquias y comunidades cristianas de la diócesis de Huesca, se evite cuatro costumbres que han proliferado en las misas funerales: leer cartas de despedida o escritos de agradecimiento; pronunciar discursos o alocuciones laudatorias o biográficas del difunto. Ni elogios, ni elegías; añadir oraciones o lecturas que no estén contempladas en el ritual de exequias e interpretar música o cantos que no sean los adecuados para las exequias.

"Evitar sorpresas" 

En declaraciones a Religión Confidencial, Francisco Raya, delegado y doctor de Liturgia de la diócesis de Huesca, ha dejado claro que el obispo "no prohíbe nada", solo recuerda cómo deben celebrarse los funerales católicos porque "se están cometiendo muchos abusos" . 

Raya ha explicado que en muchos funerales se leen extensas cartas de despedida al difunto con contenidos poco cristianos, incluso a veces esotéricos, que están lejos de las creencias católicas. "Si nosotros hablamos de la resurrección, no se puede decir por ejemplo, allí donde quieras que estés o panegíricos en el que se relata toda su vida". 

Para evitar sorpresas de este tipo, Raya aconseja que unos días antes, se prepare bien el funeral junto al párroco. "Podemos celebrar unas exequias cercanas y bonitas, con música apropiada acorde con la liturgia, si se preparan con antelación con el sacerdote que va a celebrar la misa". 

Oraciones para jóvenes, madres, fallecidos en accidente....

El experto en liturgia recuerda que la Iglesia tiene un sin fin de oraciones y textos de exequias "muy bonitos y adaptados a distintas circunstancias: por ejemplo hay textos para rezar por las personas que han fallecido tras una larga enfermedad, para un difunto muy joven, para niños, para los que han muerto a causa de un accidente, para aquel difunto cuya muerte ha dejado a la familia muy desconcertada, por una madre, para un padre, incluso para aquellos que han donado su cuerpo, etc". 

Y tampoco está prohibido dirigir unas palabras sobre la vida del difunto, eso sí, algo breve no "una carta de despedida de cuatro folios, relatando toda su vida", expone Raya, Así, los familiares pueden hablar con el sacerdote y comentarle algunos aspectos de la biografía de su familiar y éste puede destacarlos en la homilía o bien, al final de la celebración, está permitido un breve apunte biográfico y unas palabras de agradecimiento.  

Advierte también a los párrocos que se interesen por el fallecido, que acompañen a la familia y que el funeral sea un momento familiar y cercano, pero siguiendo el rito católico. "Lo que tampoco puede ocurrir es el que el párroco no conozca ni el nombre del difunto", dice el experto. 

 

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