Diócesis

La archidiócesis de Madrid salvaguarda la imagen de Osoro: garantiza la continuidad de la parroquia San Jorge

El Arzobispado precisa que las fundaciones vendidas son entidades civiles: no han sido afectados inmuebles de la Iglesia ni se ha perjudicado el patrimonio diocesano

Parroquia San Jorge.
photo_camera Parroquia San Jorge.

En la diócesis de Madrid han bautizado la operación con el nombre de “Salvar al soldado Ryan”. Así es como se la conoce entre los sacerdotes desde la celebración del último Consejo Presbiteral.

Desde hace varios meses, en distintos ámbitos de la diócesis, se pedía una respuesta pública a las noticias sobre los casos de la parroquia de san Jorge y de Fusara. Era cuestión de tiempo. Esperar al momento oportuno, que ya ha llegado. 

Ante la avalancha de informaciones negativas de los últimos días para el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, sobre los escándalos inmobiliarios de las Fundaciones Santísima Virgen y San Celedonio –parroquia de San Jorge- y Fusara, se ha precipitado el inicio de esta operación de salvaguarda de la imagen del arzobispo de Madrid.

Frentes jurídico y mediático 

La operación “Salvar al soldado Ryan” tiene dos frentes: el jurídico y el mediático. Dos ámbitos en permanente intersección. Desde hace unas semanas, un medio de comunicación digital estaba publicando abundante información interna de la marcha del proceso jurídico, en orden a lanzar un mensaje: el arzobispo de Madrid solucionará, con el equipo montado para investigar el caso, el problema.

Los medios estaban siendo concienzudamente preparados. Trabajaban en paralelo el equipo jurídico, con al sacerdote murciano Francisco Javier Belda a la cabeza, y el mediático. Pero la aparición de la noticia en un importante diario nacional ha precipitado la emisión de dos comunicados, en el día de ayer, que se han pisado el espacio.

El primero, del arzobispado de Madrid, insiste en la tesis principal de la estrategia. Después de más de medio año desde que aparecieron las informaciones más impactantes, es la primera nota pública del arzobispado sobre un escándalo que ha calado en los fieles madrileños y que es muy comentado en la Iglesia en España. 

No son fundaciones canónicas 

Dice el arzobispado de Madrid que:

“1. No se trata de fundaciones canónicas ni sometidas a la autoridad del Arzobispado, sino de fundaciones civiles reguladas por la legislación secular vigente. Por ello, en ningún momento se han vendido inmuebles de la Iglesia ni se ha perjudicado el patrimonio diocesano por medio de las operaciones realizadas.

2. En el caso de las fundaciones Santísima Virgen y San Celedonio y Fusara, si bien la presidencia corresponde al arzobispo de Madrid, tal función siempre ha sido desempeñada por un presidente delegado, inscrito como tal en el Registro de Fundaciones y sometido a la supervisión del Protectorado civil.

3. En el mes de junio, tras recabar suficiente información de los órganos competentes y después de tomar diversas medidas de control interno, el arzobispo decretó la apertura de una investigación canónica sobre el ejercicio de la autoridad delegada y la información facilitada sobre los motivos que hacían necesarias esas operaciones. De la misma forma se instó a los patronatos a ejercer las acciones pertinentes para proteger el patrimonio de los ancianos y niños y, en su caso, exigir responsabilidades si se demostrase que hubo actuaciones irregulares o contrarias a los fines fundacionales.

Peso de los eclesiásticos en los patronatos 

4. Tras el acuerdo entre la Fundación Santísima Virgen y San Celedonio y la Universidad Nebrija para la resolución de la compraventa de la finca sita en la calle Condes de Val, 11 –del que corresponde informar a ambas instituciones–, el Arzobispado puede anunciar un acuerdo a su vez con la Fundación Santísima Virgen y San Celedonio para garantizar la continuidad de la parroquia de San Jorge en su ubicación actual”.

Fuentes jurídicas conocedoras del proceso han señalado a Religión Confidencial que “el comunicado vale no por lo que dice, que es verdad, sino por lo que esconde, que también es verdad. Dos puntos solo como ejemplo. Se dice que las Fundaciones son civiles, pero aunque señala que están presididas por el arzobispo de Madrid, no hay referencias al peso de los eclesiásticos en los citados patronatos. Por cierto que podían haber añadido el nombre de algún patrono que ha dimito con motivo de estos escándalos. Y segundo, cuando se habla del Presidente Delegado no se aclara que era el Delegado Episcopal de Fundaciones de la diócesis, nombrado por el arzobispo de Madrid. ¿En qué cabeza cabe pensar que un Delegado de un obispo, en una Iglesia jerárquica, va a actuar sin que el obispo sepa nada? No duraría ni un mes”.  

Acuerdo con la Universidad de Nebrija 

Al comunicado del arzobispado se ha sumado el del acuerdo entre la Fundación de la Santísima Virgen y San Celedonio y la Universidad Nebrija. Un texto de acuerdo en el que se dice que “después de explorar distintas posibilidades durante estos meses, se ha considerado por ambas instituciones que la mejor opción para la defensa de los legítimos intereses de todas las partes era la resolución de la venta, rubricada por los presidentes de ambas entidades, Su Eminencia el Cardenal Carlos Osoro y D. Manuel Villa-Cellino, en el día de hoy”.

Y añadía: “tal decisión es producto de varios meses de negociaciones entre ambas instituciones, después de que la Fundación, a través de su Presidente, pusiera de manifiesto determinadas circunstancias en cuanto al conocimiento real de la operación que tuvo el patronato cuando se aprobó dicha operación y que, en ningún caso, eran achacables a la Universidad, porque también eran desconocidas para ella”.

La deseable operación de preservar al arzobispo de Madrid de las consecuencias de este tsunami jurídico y mediático, que está empañando su etapa final como arzobispo de Madrid, se activará en los próximos días en otros frentes informativos. De lo que se trata es, como dicen en Madrid, de “Salvar al soldado Ryan”. 

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