Diócesis

Ángel Camuñas, vicario económico de la Archidiócesis de Toledo: “Las parroquias han perdido mucho dinero a raíz del Covid-19”

El nuevo vicario episcopal maneja unos recursos de más de 39 millones de euros "para hacer el bien"

Ángel Camuñas.
photo_cameraÁngel Camuñas.

El arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, hizo público el nombramiento de Ángel Camuñas Sánchez, el pasado 22 de julio, como vicario episcopal para asuntos económicos de la Archidiócesis. 

La archidiócesis de Toledo maneja unos recursos de más de 39 millones de euros que proviene de las aportaciones voluntarias de los fieles, asignación tributaria, ingresos de patrimonio y otras actividades, algunos ingresos extraordinarios y otros ingresos corrientes. Todo está detallado en el portal de transparencia de la archidiócesis.

Buena parte de estos recursos va destinado a los programas que ha puesto en marcha la archidiócesis de Toledo, para acompañar a muchas personas que sufren y pasan necesidad. Proyecto mater, que ayuda a la vida, grupo santa Teresa, rompe tu silencio, como ayuda a las personas que sufren la violencia en el ámbito de doméstico y personas con problemas de integración social.

559 sacerdotes y 274 parroquias 

Pero su cometido principal es “atender los asuntos económicos de los 559 sacerdotes, de las 274 parroquias y otras realidades de la archidiócesis”, explica Camuñas en una entrevista concedida a Religión Confidencial.

Preguntado como se enfrenta a este nuevo cargo, se remite a las palabras que le dirigió el arzobispo, D. Francisco Cerro, cuando le comunicó su elección: “La economía del obispado ha de tener dos pulmones, el pulmón técnico realizado por el ecónomo diocesano, Anastasio Gómez y el pulmón pastoral, tarea encomendada a este sacerdote ordenado en 1992.

Disminución de ingresos 

Confiesa que la crisis sanitaria del Covid-19 ha afectado, como al resto de españoles, a la economía de las parroquias y de la diócesis, pero confía en las nuevas tecnologías, como los ingresos de los fieles vía Bizum y en el compromiso y la concienciación de los católicos. “Las parroquias han disminuido sus ingresos por donativos, el cestillo, durante el tiempo de confinamiento del Covid-19”, lamenta.

“El dinero lo utilizamos para hacer el bien, que a nadie le quepa la menor duda”, afirma el P. Camuñas. El vicario episcopal reconoce que después de la crisis del coronavirus, el presupuesto de la archidiócesis ha sufrido ciertas restructuraciones, principalmente para dirigirlo hacia gente más necesitada y prever la crisis económica que afectará a los españoles.

Los privilegios de la Iglesia 

Sobre la manida pregunta de ciertos grupos de presión, que consideran que la Iglesia tiene privilegios, Ángel Camuñas responde: “Si es un conocido o amigo mío, me iría a tomar una caña con él y le explicaría que nuestro dinero es para hacer el bien. La Iglesia, como no dejan de repetir los obispos, no tiene ni quiere privilegios, pero tampoco que nos traten de manera desigual. Ahorramos mucho dinero al Estado en servicios sociales y educación”.

Respecto al pago de impuestos como el IBI, el vicario episcopal reitera que las diócesis están sometidas a la misma ley de Fundaciones, ley 49/2002 a la que se acogen otras entidades sociales sin ánimo de lucro.

Indemnizaciones por abusos sexuales 

Otro tema candente que colea en el ambiente: abusos sexuales. Algunas diócesis americanas, como la de Chicago, entraron en bancarrota al tener que indemnizar con grandes cantidades a las víctimas de abusos.

Preguntado sobre este asunto responde: “El arzobispo de Toledo siguiendo el mandato del Papa Francisco en el motu proprio “Vos estis lux mundi” ha creado una comisión de protección de menores, el 7 de abril de 2020 y lo que todas las víctimas debe saber es que se les tratara con misericordia, reparación y justicia”, afirma.

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