Diócesis

Este tipo de entidad eclesiástica tiene personalidad diocesana

Omella interviene una Pía Unión que ayudaba a los pobres: denuncia al fraile apoderado por robar

Los Hermanos Misioneros acusan al religioso ante los Mossos d’Esquadra. El Arzobispado se personará como acusación particular por su interés en las consecuencias

Juan José Omella.
photo_camera Juan José Omella.

La Pía Unión de los Hermanos Misioneros de los Hermanos Pobres, a través de un comisario designado por Juan José Omella, Arzobispado de Barcelona, ha denunciado al apoderado de esta asociación ante los Mossos d’Esquadra por un posible delito económico y otras irregularidades, según un comunicado del arzobispado de Barcelona.

Según las investigaciones realizadas, el presunto delincuente, un fraile de Perú, habría gestionado fraudulentamente parte del patrimonio de la Pía Unión de Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres.

El Arzobispado de Barcelona ha decidido personarse como acusación particular en esta causa denunciada a la policía sobre la cual, posteriormente, se abrirá el correspondiente proceso judicial previsto por la justicia civil ordinaria.

“Una Pía Unión tiene personalidad diocesana. Por lo tanto, según el reglamento canónico,  el obispo  tiene derecho a intervenir canónicamente para velar por el buen funcionamiento de las entidades eclesiásticas que pertenecen a su diócesis”, explica Daniel Tirapu, colaborador de Religión Confidencial y profesor de Derecho Eclesiástico.

Que se persone como acusación particular significa que “está interesado en las consecuencias que podrían derivarse del proceso, y por esta razón, no deja toda la carga del caso a las autoridades civiles sino que el arzobispado toma parte”, expone Tirapu.

Expulsión del fraile

El pasado 6 de marzo, Juna José Omella designó un comisario para asumir transitoriamente la dirección de la asociación después de detectar una serie de irregularidades contables. El 9 de abril, una vez conocidos los resultados de la investigación realizada por el comisario designado, este decide la expulsión fulminante del apoderado en aplicación del reglamento interno de la Pía Unión de Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres.

“Pero una cosa es destituirle de su cargo, y otra expulsarle de su orden como fraile, porque solo el superior de la congregación religiosa tiene la potestad de suspenderle como fraile”, explica Tirapu.

Con esta denuncia, el comisario designado por el Arzobispado de Barcelona quiere preservar y poner en valor la misión de la Pía Unión de Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres, siendo una de las asociaciones religiosas más prestigiosas en servicio y atención social que desde el año 1946 ofrece asistencia física y espiritual a los enfermos pobres y trabajo social a los marginados, tanto en Catalunya como en Galicia.

La asociación que ha sufrido este presunto delito económico no se debe confundir con los padres Camilos del Orden de los Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos. Aunque en ambos casos están bajo la advocación de San Camilo, el orden no tiene ninguna relación con la Pía Unión de Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres.

El servicio que ofrecen los centros de atención de ancianos y de discapacitados intelectuales así como toda la obra social de la Pía Unión de Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres, quedará garantizada bajo la tutela del Arzobispado de Barcelona. 

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