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La teología dialoga con el transhumanismo y el posthumanismo

El profesor y teólogo Eloy Bueno de la Fuente analiza la propuesta cristiana ante la destrucción de lo humano

Eloy Bueno de la Fuente.
photo_camera Eloy Bueno de la Fuente.

El profesor Eloy Bueno de la Fuente es uno de los más destacados nombres de la apreciada Facultad de Teología de Burgos. Suelen sus escritos abordar cuestiones de actualidad desde la conciencia cristiana. Por lo tanto, afronta los retos del presente para también hacer elocuente la aportación de la teología. Por cierto que como detalle dedica este libro “A D. Fidel Herráez, como recuerdo de su ministerio episcopal en Burgos”.

No debemos olvidar que A. Harendt llegó a decir: “Yo siento vergüenza de ser humana”. Está claro que esa afirmación estaba condicionada por lo que estaba viviendo, el ascenso de la ideologías totalitarias, la Shoah… Heidegger escribió en 1947 su “Carta sobre el humanismo”. En el fondo latía la pregunta sobre cómo volver a dar sentido a lo humano.

Mutación antropológica

Ojo porque vivimos un tiempo en el que, según el decir de Marcel Gaullet, se está produciendo una “mutación antropológica”. Quizá debamos hacernos parecida pregunta a la de Heidegger para no volver a repetir lo de Harendt. Es probable que la pandemia tenga algo que ver con esto.

Estamos inmersos en una revolución antropológica y en un cambio de civilización. Revolución antropológica porque se nos presenta la comprensión del ser humano desde coordenadas distintas a las utilizadas hasta hora. Cambio de civilización porque durante siglos los principios y valores de la sociedad, que eran humanistas, están siendo trastocados. Caminamos hacia una civilización futura que no es humanista sino post-humana. ¿Qué significa esto?

Teólogo que escribe sobre la persona 

Sin lugar a dudas Eloy Bueno nos ofrece una respuesta adecuada a esa pregunta. No es un científico ni un biólogo, es un teólogo que escribe sobre la persona. Su esfuerzo por comprender y explicar es transmitido fielmente al lector. Quizá el hecho de que Burgos se haya convertido en la capital castellana de la paleontología tenga algo que ver con eso. No es mal lugar para reflexionar sobre los orígenes humanos y sobre los proyectos posthumanos.

Nuestro autor lo hace desde un trabajo que en sí  mismo es un tratado de antropología. La estructura clara, el carácter evolutivo y diacrónico en los desarrollos sobre la configuración de lo humano a lo largo del libro conforman un índice que facilita la visión de conjunto. De ahí que, una vez que hemos superado algo más de las ciento cincuenta primeras páginas, nos topemos de lleno con la cuestión planteada del transhumanismo y del posthumanismo con sus múltiples formas tanto expresivas como de desarrollos.

Trans-humanismo y posthumanismo

Hay que diferenciar trans-humanismo y posthumanismo. El primero aspira a potenciar al ser humano pero sin superar el nivel de lo humano. El segundo busca superar el estadio actual de la evolución para generar una especie distinta y superior al homo sapiens. Aunque esta distinción es válida para los primeros momentos, estamos ya en el estado de la confluencia entre trans-humanismo y post-humanismo.

Antes de entrar a describir el sugerente índice de este libro, que insisto bien pude ser un manual de antropología cristiana, quisiera reproducir una tesis referida a la reflexión y conciencia eclesial sobre estos fenómenos del transhumanismo y del posthumanismo.

Dice así: “La opinión pública eclesial sin embargo no ha captado la trascendencia del hecho ni las enormes implicaciones en el ámbito pastoral. Ni los planes de formación ni los proyectos pastorales han incorporado de modo suficiente la problemática. Ello requiere, como punto de partida, comprender la situación y elaborar criterios de discernimiento que vayan más allá de aspectos particulares. Sólo así se podrá ofrecer la propuesta cristiana con convicción y con capacidad de atracción tanto a nivel de pensamiento como de realización personal. Si ello no se produce, la Iglesia sería llevada a remolque en una galopante evolución cultural”.

Destrucción de lo humano

El libro arranca del contraste entre la propuesta teológica sobre el significado del libro del Génesis, de la naturaleza creatural y diferenciada del hombre, y el relato alternativo del darwinismo al postdarwinismo. A este contraste se añade un interesante capítulo dedicado a la destrucción de lo humano, una especie de pacto con el diablo.

La segunda parte está dedicada a un interesante, sintético y clarificador repaso de la historia del pensamiento en lo referido a la configuración del humanismo, desde los tiempos clásicos a los padres de la sospecha. No olvida este momento los nuevos escenarios de la modernidad y de la postmodernidad.

A partir de la tercera parte entramos en lo más novedoso, la síntesis sobre quiénes son los autores y cuáles las doctrinas principales en el ámbito del transhumanismo y de lo posthumano, el mundo Cyborg…

Concepción cristiana de la persona

Por último nos frece una síntesis de la concepción cristiana de la persona y de la teología sobre Jesucristo, realización de lo humano.

Tengo que confesar que cuando leía le libro, estaba esperando a que llegara N. Y. Harari. Y efectivamente, allá por la página 210 y siguientes, llegó. Una muestra de que la erudición de Eloy Bueno, sus abundantes lecturas, estaba bien traída y digerida. Merece pues la pena.

La revolución antropológica. ¿Más allá del Humanismo…?

Eloy Bueno de la Fuente

Fonte-Monte Carmelo

La revolución antropológica. ¿Más allá del Humanismo…?

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