De Libros

La singularidad del P. Tomás Morales

El libro narra el contexto de la época en la que vivió el jesuita y las primeras iniciativas de los Cruzados de Santa María

P. Tomás Morales.
photo_cameraP. Tomás Morales.

El Hogar del Empleado. Evangelizar desde lo esencial
María Lourdes Redondo Redondo
Fonte Monte Carmelo

Quizá los lectores no conozcan mucho la figura del P. Tomás Morales, S. J., fundador de la gran Familia de Santa María, Cruzados, Cruzadas y Stabat Mater, como ramas principales. Es posible que piensen que se trata de un jesuita más, de los muchos que ha habido en la historia de la Compañía, que fundó una institución religiosa según el carisma ignaciano. Sin embargo, cuando uno lee este libro se da cuenta de que el P. Morales, que también es lo anteriormente dicho, añade notas peculiares que proceden de su singular personalidad. Vayamos a desentrañarlas brevemente.

Lo primero que hay que aclarar es que este libro no es una historia, al uso, vamos a decir, canónica, del Hogar del Empleado, la primera gran obra de referencia del P. Morales. Es un texto más divulgativo que científico que sintetiza un acercamiento al contexto de la época en la que vivió el P. Morales, y una
narración de las primeras iniciativas de los Cruzados de Santa María, y una reflexión de la autora sobre los retos a los que se enfrentó la experiencia cristiana en la época del P. Morales, e incluso ahora. Autora, por cierto, de la que no se ofrecen datos biográficos en la solapa del libro. Por lo que veo en Dialnet tiene una tesis doctoral dirigida por el recordado Luciano Pereña.

Hay que agradecer, también, a María Lourdes Redondo que, para referirse a la concreta historia del Hogar del empleado –el centro de actividades de los cruzados- y de la vida inicial de esta utiliza, tal y como aclara al principio del libro. 

Por ejemplo, el de J. A. Cagigal, el de Emilio Martínez sobre el Hogar; las biografías del P. Morales de Javier del Hoyo y la escrita por la postuladora de la causa Mª Victoria Hernández. También están muy presentes, como no podía ser menos, los escritos del P. Tomás Morales.

Figura central del fundador 

Pero vayamos a la figura central del fundador. Un joven, estudiante de Derecho, doctor en esa materia nada menos que por la Universidad de Bolonia, Presidente de los Estudiantes Católicos, miembro de la ACNdP, jesuita, hombre de amplia y profunda cultura. Llama la atención que, una vez que pasa por el intenso proceso de formación en la Compañía de Jesús, es enviado a Madrid al apostolado de los Ejercicios Espirituales junto con el famoso P. Llanos. Dato este que no suele aparecer en las biografías del P. Llanos, por cierto, un jesuita con el que el P. Morales mantiene una estrecha amistad.


De ahí que se destaque en el libro, primero, la constelación de realidades eclesiales en España fundadas en el entorno de los años veinte y treinta del siglo pasado, que, de una forma u otra, tienen relación con el espíritu del P. Morales como respuesta al Movimiento social católico y la vitalidad del catolicismo español posterior a la Guerra civil.

Ejercicios espirituales y lo social 

Y, segundo, el nexo de conexión entre el apostolado de los Ejercicios Espirituales y lo social. Aquí está una de la claves del P. Morales. Nunca estableció una dialéctica, ni una ruptura, entre la vida espiritual y el compromiso social con los más pobres y necesitados.

De ahí nace su particular carisma de síntesis desde y en la educación, la formación de selectos, de líderes que trabajen para la construcción del Reino. En la vida del P. Morales se palpa la respuesta de la segunda etapa del catolicismo social de forma eximia. Muestra de ello es la fundación del Hogar del empelado (1946) como conclusión de una tanda de Ejercicios Espirituales.

Y luego las residencias de jóvenes estudiantes y trabajadores, e incluso –una de las novedades más
interesantes de esa labor social- la creación de una empresa constructora y un economato, actuaciones destinadas a dignificar la vida de las clases menos pudientes de la sociedad española, tanto en Madrid como en los lugares a los que llegaba la obra del P. Morales.

Si se ha hablado tanto de la creación de la clase media española por el franquismo, alguien se olvida de la contribución de hombres e instituciones de Iglesia a este fenómeno social desde la formación y la dignificación laboral. 

Prólogo de Elías Royón 

Después llegó la fundación de las Cruzadas, y las Familias de Santa María y así se fue tejiendo un compromiso apostólico, en absoluta fidelidad a los Papas y al magisterio de la Iglesia, y en la avanzadilla, hasta hoy mismo, de lo que necesita la Evangelización.

La creatividad del P. Morales alcanza cotas insospechables. No me voy a referir, por ejemplo, a los Círculos de estudio de temas de actualidad, sino a las Trincas, esas visitas dominicales a las zonas rurales para acompañar la vida de las personas de los pueblos, con método propio. O esa concepción de que los campamentos de los chavales son unos segundos Ejercicios Espirituales.

Se me olvidaba, para no extenderme. El Prólogo a este libro lo escribe el jesuita P. Elías Royón. No es necesario añadir nada más, creo.

El Hogar del empleado.

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