De Libros

Las preguntas de un profesor de Universidad Católica

Guillermo Gómez-Ferrer plantea una autocrítica sobre lo que se está haciendo en los centros de enseñanza católicos

Guillermo Gómez-Ferrer Lozano
photo_cameraGuillermo Gómez-Ferrer Lozano

La inteligencia religiosa. El sentido de la educación.

Guillermo Gómez-Ferrer Lozano

PPC

Este es un libro alerta. El autor, filósofo de formación y profesor en la Universidad Católica de Valencia, en la que es uno de los responsables del Grado en Multimedia y Artes Digitales, ha lanzando con este ensayo de no muchas páginas una voz de alerta. Su conciencia de profesor en una Universidad Católica le ha hecho preguntarse por el sentido de su docencia, por la situación antropológica, cultural y moral del sujeto que tiene delante, del estudiante; le ha interpelado sobre la religiosidad de las nuevas generaciones.

Preguntas que, al fin y al cabo, han abocado en la cuestión de si existe un “modo católico” de abordar la enseñanza de los saberes en unos centros que se denominan universidades. La clave es si, y cómo, lo católico es capaz de transformar el sentido mismo de la realidad de lo que se enseña, dejando de ser un añadido, una etiqueta, una pose, incluso un reclamo de garantía de seriedad en un mercado de gran competencia. 

Da la impresión de que la insatisfacción con la que se encuentra en el día a día, le ha llevado a plantearse por la caducidad de algunos referentes conceptuales de lo católico en la educación y a plantear una reflexión que le permita acercarse a otras formas o generar otras formas.

Diferencia entre centros católicos y estatales 

Late por tanto una sana inquietud por dar un paso más en la conformación de un ethos, de un estilo propio de universidad católica, de enseñanza católica. Un estilo que está muy ligado a la respuesta a las grandes preguntas que conforman el círculo de la felicidad personal y que tiene mucho que ver con una manera de entender la fe desde el encuentro personal con Cristo en una comunidad viva. Un estilo que es exigente. Es por tanto este libro una buena oportunidad para plantear una autocrítica sobre lo que se está haciendo en los centros de enseñanza católicos.

Por ejemplo, es desgarradora la parte en la que el autor certifica que, entre sus alumnos, las diferencia de los que proceden de centros católicos, respecto a determinados temas como puede ser el religioso, es mínima en comparación con los que provienen de centros estatales. En ese caso, lo que marca la diferencia es una pertenencia a una realidad o movimiento de Iglesia o una familia preocupada por la fe.

Es cierto que no pocas de sus reflexiones también se pueden trasladar a centros católicos de enseñanzas primeras y medias a la hora de afrontar el núcleo del libro, que es el diseño teórico de un marco de inteligencia religiosa que permita una adecuada propuesta y comprensión del valor de la fe desde la categoría del encuentro.

Por inteligencia religiosa entiende nuestro autor un modo de proceder de la razón en relación con la fe. Algo así como la sensibilidad estética, que es la manera de acceso a la apreciación de lo bello. La inteligencia religiosa, que no es la fe, ni es una inteligencia emocional al uso, permite apreciar la fe, ofrece las condiciones de posibilidad de encuentro con Jesucristo, favorece la religación. Sería, al fin y al cabo, una condición previa de posibilidad que tiene que ver con la razón abierta de la que hablaba Benedicto XVI.

Realidad religiosa contemporánea 

Después de analizar la situación actual de los jóvenes respecto a la fe, Guillermo Gómez-Ferrer hace una interesante disección del problema vital, del problema epistemológico, del problema antropológico y de problema moral  al que se enfrenta la educación católica. Para inmediatamente ofrecer algunos apuntes sobre la realidad religiosa contemporánea, en los que habla de fenómenos como el desgajamiento de la fe de la razón, pasando por la equiparación de la ética a la religión, la reducción de la fe a lo privado, o la debilidad y la confusión en la vivencia de la fe.   

En un apartado dedicado a los aspectos prácticos, nuestro autor reflexiona, con una notable dosis de presencia argumental de su experiencia, sobre los elementos claves de la oferta universitaria católica, el contenido de las materias, el perfil de los profesores, los niveles de exigencia y algunas patologías que padecemos en el día a día universitario, que van desde la excesiva burocratización, o la asimilación acrítica de modelos de universidad del Estado en las Universidades católicas, o los riesgos de escolarización de la universidad. Por último, nos encontramos con un desarrollo de algunos horizontes referidos a las inteligencia religiosa, una vuelta a los temas planteados en el principio.

Este es un interesante ejercicio de reflexión, y un testimonio, que, sin duda, podrá dar mucho juego como texto base en un debate para docentes y responsables de la educación católica sobre las cuestiones aquí planteadas. Un magnífico servicio que no debe pasar inadvertido.

La inteligencia religiosa

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres formar parte de ECD?