De Libros

El Dios por el que vale la pena vivir

"Dios no mola" habla de como rechazar la teología de la cultura pop o la concepción particular de Dios

Ulrich L. Lehner
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Dios no mola

Ulrich L. Lehner

Homo legens

Lo primero que tengo que confesar es que, hasta hora, no había leído ningún libro del profesor de teología de la Universidad Marquette en Milwaukee, Wisconsin, Ulrich Lehner. Un discípulo aventajado del cardenal Gerhard L. Müller, -a quien por cierto, junto con los profesores Josep Waas, Karl Haller y Giovanni Sala, dedica el libro-, nacido en Baviera y con doctorados alemanes en Teología e Historia, está casado y es padre de familia numerosa. No será el último libro, espero, que caiga en mis manos.

Hablando, por cierto, de esa dimensión testimonial presente en el libro. Una muy curiosa en la que, para ejemplificar el activismo y reduccionismo de determinadas concepciones de lo cristiano, comenta: “Ya tuve mi cuota de activismo sin alma disfrazado de cristiano, católico o jesuita, en los diez años que enseñé en una universidad jesuita, cuando estas costumbres se arraigan, es difícil cambiarlas, y sofocan cualquier intento de contemplación, porque lo Sagrado es percibido como una amenaza al vacío de la agenda de los activistas. He visto a estudiantes trabajando insistentemente para programar el horario de la adoración eucaristía y luchando para reunir dinero para comprar una custodia, mientras, por otro lado, se gastaba el dinero a espuertas en conferencias donde se abordaban temas como el diálogo, la diversidad y la justicia social”.

Prologado por Scott Hahn

Pero la clave de este libro, que por cierto está prologado por Scott Hahn, lo que es una garantía, no son las experiencias que sintetizan un diagnóstico del tiempo teológico y cultural en el que vivimos. La clave radica quizá en lo que apunta el subtítulo del libro: “Rechazar la teología de la cultura pop y descubrir al Dios por el que vale la pena vivir”.

Es decir, nos encontramos con un texto de introducción al cristianismo, de introducción a la teología sobre Dios –valga la redundancia-, en el que se despejan formas e imágenes mentales sobre Dios y el cristianismo que responden más a modelos sociológicos y culturales al uso que a la propuesta cristiana según la Revelación y la enseñanza de la Tradición.

Este libro es también una especie de propuesta de sana apologética, muy metido en el diálogo con la cultura de nuestro tiempo, en particular con la cultura norteamericana. El autor no esconde su pasión por santo Tomás de Aquino y por la interpretación de la Sagrada Escritura desde la experiencia espiritual de la Iglesia católica, aunque, como se puede ver, conoce bien los escritos de Lutero. De hecho, uno de sus referentes es san Agustín y no son pocos los santos que van apareciendo a lo largo del texto, que también está destinado a los jóvenes, en particular a los universitarios.

Es decir, lo que analiza este libro, y deslegitima, es el poder que tiene nuestra cultura actual para dar forma a nuestra concepción de Dios, a nuestra descripción de Dios. Y por tanto, a nuestra comprensión y descripción de la religión y del cristianismo. Y por eso me parecen interesantes las páginas dedicadas  al cristianismo funcional, al cristianismo sentimental o a la reducción del cristianismo a una moral.

El Dios de la creación y la redención  

De ahí que el autor, en una forma original de índice, nos vaya ofreciendo sus explicaciones sobre el Dios de la creación, el Dios de la redención, el Dios de la intimidad, el Dios de la encarnación, el Dios de la consolación, el Dios de la renovación, el Dios de la redención o el Dios audaz.

El amor, el perdón, la misericordia, la gracia, el encuentro con Jesucristo, la Iglesia, los sacramentos… están presentes en estas páginas que se leen con mucha facilidad.

Y, por último, tengo que confesar que me han emocionado las líneas finales dedicadas a san José. Sorprendentes, inesperadas, cargadas de verdad y de sensibilidad hacia esa especial relación de Dios con san José, que tanto nos enseña.

Dios no mola

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