Crónica de Roma

Por Mercedes De La Torre

La nueva generación de laicos para la pastoral de los migrantes

Ante los desafíos que la Iglesia enfrenta en esta cuestión, el rol del voluntariado de los laicos y su adecuada formación es importante. Entre las sugerencias vaticanas se encuentran algunas universidades españolas.

Este 8 de mayo en Roma el subsecretario del Pontificio Consejo de la pastoral de los Migrantes y los Itinerantes, el padre Gabriele F. Bentoglio recomienda entre las propuestas formativas a nivel mundial tres instituciones españolas: la Pontificia Universidad Comillas de Madrid con una especialidad y un máster; la Universidad de Valencia con un máster y un doctorado y la Pontificia Universidad de Salamanca con un máster.


Además, el subsecretario de este dicasterio vaticano asegura que el tema de la pastoral para los migrantes y los refugiados involucra a nivel internacional a casi 232 millones de trabajadores migrantes, 16 millones de refugiados, 28 millones de desplazados internos por causa de conflicto, 15 millones de prófugos por desastres ambientales, sin considerar quienes viven y trabajan en las calles y en tráfico marítimo y aéreo.


Por otro lado, el padre Bentoglio explica que las respuestas pastorales que la Iglesia propone se dirigen en diferentes direcciones, como la sensibilización a favor de todos los inmigrantes y prófugos a nivel diocesano y nacional para aumentar las colaboraciones entre las conferencias episcopales de diversos países y también con otras denominaciones religiosas para resaltar diferentes potencialidades de los migrantes, por ejemplo en aspectos interculturales, ecuménicos e interreligiosos.


Asimismo, precisa que la Iglesia puede ejercer una influencia positiva sobre los organismos de gobierno y destaca la importancia de la colaboración con ellos para tener una presencia más eficaz y permanente en las fronteras que es donde frecuentemente no se respetan los derechos humanos y donde aumenta la trata de personas. Cuestión que ha alertado en diversas ocasiones el Papa Francisco.


Por último, insiste en que la Iglesia necesita individuar fuerzas renovadas que impulsen la orientación y acompañamiento de los inmigrantes y la ayuda humanitaria a quienes solicitan el asilo para conciliar la promoción humana con la evangelización. Por eso, asegura que en este ámbito de misión a través del diálogo y la promoción está floreciendo un voluntariado de los laicos maduro y responsable que desea ofrecer su servicio a favor de la dignidad de cada persona.


@mercedesdelat


Comentarios
Somos ECD
Queremos escucharte y queremos que nos ayudes