Crónica de Roma

Nueva sección en la Secretaría de Estado

El Papa refuerza a sus diplomáticos

Fuentes de representaciones pontificias comentan el significado de este cambio

El Papa con el Secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin.
photo_cameraEl Papa con el Secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin.

Francisco impulsa el fortalecimiento de la oficina del Delegado para las Representaciones Pontificias. 

Esta semana en Roma se ha anunciado la creación de un nuevo departamento de la Secretaría de Estado Vaticano llamado ‘Sección para el personal de planta diplomático de la Santa Sede’,  que algunos simplemente la han denominado como la ‘tercera sección’.

La noticia ha sido recibida con gran agrado por los representantes diplomáticos, como me lo ha confirmado un actual Nuncio Apostólico.

El representante del Papa ha explicado que esta reforma es significativa porque finalmente el Delegado podrá dedicar más tiempo a la misión de la Santa Sede en las más de 100 sedes diplomáticas con las que cuenta. En concreto, hay 108 nunciaturas apostólicas en el mundo.

Además, algunos analistas consideran que este cambio supone una mayor cercanía del Papa y los superiores de la Secretaría de Estado al trabajo que realizan las representaciones pontificias. El Delegado programará visitas a las diversas nunciaturas apostólicas y su presencia se realizará regularmente y no solamente en casos de crisis ante aisladas conductas no ejemplares, como el ex nuncio apostólico en República Dominicana acusado de pederastia y posesión de material pedo-pornográfico, Józef Wesołowski.

De este modo, esta novedad supone un mayor interés por los diplomáticos pontificios, que en ocasiones se encuentran un poco solos, y además confirma el papel que el Nuncio tiene como representante del Papa ante los gobiernos pero también ante la Iglesia local que constituye una presencia capilar en los cinco continentes, gracias a la red de misioneros y organizaciones católicas del mundo.

Distinción de roles

Hasta ahora el Delegado para las representaciones pontificias -actualmente monseñor Jan Romeo Pawlowski- se encargaba no solamente del personal diplomático, sino que desde hace tiempo estaba a cargo de todo el personal de la Curia romana, incluidos los laicos, por lo que el Delegado tenía que atender muchas otras cuestiones, como por ejemplo, las promociones internas.

Por este motivo, según ha precisado un representante pontificio, se prevé que próximamente se tendrá que nombrar un nuevo jefe de personal.

En esta línea, se comprende el por qué este anuncio haya alegrado a los diplomáticos de la Santa Sede. Perciben este cambio como una simplificación de funciones y como una reordenación en la que las nunciaturas apostólicas estarán aún más cerca de Roma.

Anteriormente, el Delegado no podía dar el seguimiento requerido a las representaciones pontificias porque más de la mitad de su tiempo lo dedicaba exclusivamente a ser el jefe general del personal y, además, tenía una autoridad limitada porque dependía de la sección para los asuntos generales.

Prospectiva de futuro

De acuerdo con las diferentes fuentes consultadas, muchos nuncios opinan que hasta el momento no se ha podido integrar del todo el trabajo que realizan las representaciones pontificias. “El protocolo no debería depender de la sección de los asuntos generales de la Secretaría de Estado, sino que debería depender directamente de la sección de las relaciones para los estados - como es el caso de cualquier embajada de un país - ya que en ocasiones se generan dificultades porque algunos acuden a personas que no cuentan con tal autoridad”, subrayan.

Por este motivo, los expertos califican como un gran acierto el hecho de que desde ahora el Delegado “gozará de la justa autonomía y, al mismo tiempo, procurará  establecer una estrecha colaboración” con la sección para los asuntos generales y con la sección para las relaciones con los Estados (que continuará a ocuparse de los aspectos políticos del trabajo de las Representaciones Pontificias).

Por otro lado, hasta ahora el Delegado no estaba directamente implicado en la selección y formación de los candidatos, a pesar de que en la oficina se preparaba el trabajo previo. Ahora -según informó oficialmente la Secretaría de Estado- el Delegado trabajará estrechamente con el presidente de la Pontificia Academia Eclesiástica para la propuesta de futuros diplomáticos vaticanos, así como también sobre su formación inicial y permanente.

Requisitos para un representante papal

Por su parte, el Papa Francisco ha dado pautas para la formación de los diplomáticos pontificios durante una visita en forma privada a la Academia el 12 de mayo de 2016. En tal ocasión no pronunció un discurso oficial sino que contestó informalmente a las preguntas de los estudiantes presentes, por lo que fue publicado solamente una síntesis en L’Osservatore Romano.

En esta conversación, el Santo Padre sugirió tres elementos fundamentales que cabe la pena citar: “una diplomacia inteligente hecha de arte y caridad, que construya puentes con las culturas, las sociedades y los Gobiernos, haciendo presente a la Iglesia y dando voz al Evangelio; una dimensión pastoral del ministerio; la capacidad de ofrecer algo al Señor en la penitencia, centrando la propia vida sacerdotal en lo que es esencial”.

Meses después, se realizó el histórico Jubileo de los representantes pontificios en el que participaron 106 de los 108 diplomáticos que encabezan estas sedes en el mundo.

Según han confirmado algunos de los presentes a esta reunión, varios diplomáticos solicitaron poder alternar su servicio diplomático al exterior con un periodo de trabajo en la Secretaría de Estado, pero no todos coincidieron con esta propuesta. En cambio, una de las sugerencias unánimes expresadas al Santo Padre fue precisamente el poder tener una relación más directa con la Secretaría de Estado, y gracias a este cambio, será posible.

Twitter: @mercedesdelat




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