Crónica de Roma

El Papa Francisco cita la ecología humana para denunciar la desocupación juvenil

Tras la reciente publicación de la Encíclica ‘Laudato Si sobre el cuidado de la casa común’ el Papa Francisco ha explicado que “la cultura del cuidado del ambiente” no es una actitud solamente “verde” sino que “es mucho más” y ha abordado la ecología humana para denunciar -una vez más- la desocupación juvenil. 

“Cuidar el ambiente significa una actitud de ecología humana…” ha recalcado el Papa quien ha revelado que lo que quiso expresar en la Encíclica ‘Laudato Si’ fue que: “no se puede separar al hombre del resto, hay una relación de incidencia mutua, sea del ambiente sobre la persona, sea de la persona en el modo como trata el ambiente, y también, el efecto de rebote contra el hombre cuando el ambiente es maltratado”, ha aseverado recientemente en Roma. Lea aquí el texto completo.

En esta línea, el Papa ha precisado que ‘Laudato Si’ no es una encíclica ‘verde’ sino una encíclica social “porque dentro del entorno social, de la vida social de los hombres, no podemos separar el cuidado del ambiente” y ha agregado que “el cuidado del ambiente es una actitud social, que nos socializa en un sentido o en otro”.

Posteriormente, el Papa ha mencionado algunas cuestiones que afectan al cuidado del ambiente desde el punto de vista social, y lo ha hecho frente a alcaldes de 70 ciudades del mundo -entre ellos la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena- tras su intervención en el Vaticano que habíamos informado en Religión Confidencial

Un fenómeno mundial que ha mencionado ha sido el crecimiento desmesurado de las ciudades “las grandes ciudades, se hacen grandes pero cada vez con cordones de pobreza y de miseria más grandes, donde la gente sufre los efectos de un descuido del ambiente” y, en este sentido, está involucrado el fenómeno migratorio (personas que viven en las villas miseria, las chabolas, las favelas, porque el mundo rural para ellos no les da oportunidades).

“Y un punto que está en la encíclica y con mucho respeto, pero se debe denunciar, es la idolatría de la tecnocracia -ha afirmado-. La tecnocracia lleva a despojar de trabajo, crea desocupación… necesitan ir migrando, buscando nuevos horizontes”, sobre todo los jóvenes.

“Una juventud desocupada ¿qué horizonte y qué futuro puede ofrecer?, ¿qué le queda a esa juventud? O las adicciones, o el aburrimiento, o el no saber qué hacer de su vida, una vida sin sentido, muy dura,” ha insistido.

Por último, el Papa ha confesado tener mucha esperanza en la Cumbre de París del próximo mes de noviembre para “que se logre algún acuerdo fundamental y básico” pero -ha añadido que- sin embargo, “las Naciones Unidas tienen que interesarse muy fuertemente sobre este fenómeno, sobre todo, en la trata de personas provocada por este fenómeno ambiental, la explotación de la gente”. 

Al finalizar, el Papa ha citado al teólogo y filósofo Romano Guardini para recordar que él habla de dos formas de “incultura”. “La incultura que Dios nos entregó para que nosotros la transformáramos en cultura y nos dio el mandato de cuidar, y hacer crecer, y dominar la tierra; y la segunda incultura, cuando el hombre no respeta esa relación con la tierra, no la cuida”, ha finalizado.

Twitter: @mercedesdelat

 
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