Crónica de Roma

Por Mercedes De La Torre

Fiesta del papa con las escuelas italianas

Una fiesta a la que acudieron más de 300 mil personas, entre estudiantes, profesores y padres de familia en la Plaza de San Pedro.

“Un gran encuentro de la escuela italiana” lo ha calificado el Papa Francisco quien ha destacado que esta manifestación ha sido una “fiesta por la escuela” a pesar de que hay problemas y cosas que no funcionan.


En este evento realizado el sábado pasado por la tarde, el Papa confesó que le “hizo muy bien” porque “ama” la escuela “la he amado como alumno, como estudiante, como maestro y luego como Obispo” aseguró Francisco quien dijo que en la diócesis de Buenos Aires se encontraba a menudo con el mundo de la escuela.


Asimismo, el Papa agradeció por la participación de tantas personas de diferentes rincones de Italia. De hecho, numerosos cronistas describieron el ambiente de esta cita como la reciente canonización de los dos Papas “en pequeño” y efectivamente, los alrededores de San Pedro y gran parte del centro de Roma se vio “invadida” por numerosos grupos de niños y sus acompañantes y significó un gesto de esperanza para muchos.


Después de recorrer la Plaza de San Pedro y toda la Via della Conciliazione, Francisco enumeró motivos por los cuales “ama” la escuela. En realidad, con sus palabras mostró una faceta de “pedagogo” en las que arrojó diferentes enseñanzas que valen la pena reflexionar. En este espacio sólo destaco algunas.


Destacando que la educación “no puede ser neutra” porque “enriquece o empobrece” ha insistido en que “siempre, es mejor una derrota limpia que una victoria sucia”. De este modo, el Papa Francisco ha asegurado que  “la misión de la escuela es desarrollar el sentido de lo verdadero, el sentido del bien y el sentido de lo bello” y ha agregado que “estas tres dimensiones no están jamás separadas, sino siempre entrelazadas”.


“Si una cosa es verdadera, es buena y es bella; si es bella, es buena y es verdadera; y si es buena, es verdadera y es bella. Y estos elementos juntos nos hacen crecer y nos ayudan a amar la vida, también cuando estamos mal, también en medio a los problemas. ¡La verdadera educación nos hace amar la vida y nos abre a la plenitud de la vida!”, ha subrayado.


En esta línea, el Papa ha insistido que la escuela es sinónimo de “apertura a la realidad” y ha explicado: “¡Al menos así debería ser! No lo es siempre, y entonces quiere decir que es necesario cambiar un poco. Ir a la escuela significa abrir la mente y el corazón a la realidad, a la riqueza de sus aspectos, de sus dimensiones”.


También ha recordado que la escuela es “un lugar de encuentro” pero ha insistido que es “un complemento a la familia” y por eso ha concluido que “en la escuela no solamente aprendemos conocimientos, contenidos, sino que aprendemos costumbres y también valores” por eso ha animado a los padres de familia, maestros y personas que trabajan en las escuelas ayuden a los alumnos a crecer en armonía la mente, el corazón y las manos para “pensar aquello que se siente y aquello que se hace”.


@mercedesdelat

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