Conferencia Episcopal

Rico Pavés, nuevo obispo de Jerez: no ha habido sorpresas

Los nombramientos siguen retrasados: sin cubrir tres diócesis más y el Arzobispado Castrense

Monseñor Jose Rico Paves.
photo_camera Monseñor Jose Rico Paves.

La noticia del nombramiento, hoy, del obispo auxiliar de Getafe, monseñor José Rico Pavés, como obispo de Jerez de la Frontera, circuló ayer con profusión por los medios digitales. No hubo sorpresa.

Rico Pavés era uno de los candidatos barajados con más recurrencia. Sin embargo, sorprende que Jerez, que siempre ha sido una diócesis de inicio, para rodar un nuevo obispo, reciba a alguien que es ya obispo auxiliar. A no ser que el obispo de Getafe tenga otros planes. 

Una dificultad para el Nuncio

Se trata de un nombramiento para el que se han barajado diversos candidatos con intensidad, algunos propuestos por el obispo saliente, otros por la Provincia Eclesiástica. Al final se confirma la tesis de que, en la actual situación de España, es más fácil proveer las sedes con obispos auxiliares que sacar adelante candidatos nuevos.

Que se sepa, el señor Nuncio en España no hace milagros. De momento. Fe divina no le falta, dado que es un hombre de piedad acreditada. Lo que es posible que esté haciendo el señor Nuncio es magia. La magia es técnica, control, inteligencia, rapidez en la ejecución, sensibilidad incluso artística y un cierto engaño al público.

Tres diócesis pendientes

A día de hoy, en Roma están, junto a la terna del arzobispo castrense, la de tres diócesis españolas pendientes de que se concluya el proceso en la Congregación y el Papa Francisco firme el nombramiento.

El caso Ciudad Rodrigo es un acaso particular, que ya está sentenciado, y en el que parece se está retrasando el nombramiento por el baile de candidatos.

Incluso se ha dado la paradoja de que a algún obispo, que ha presentado la renuncia por edad y que quería seguir en su diócesis, se le ha dicho que vaya preparando las maletas. Aunque solo tenga que cruzar el patio entre su casa y la nueva vivienda destinada al emérito.

Para el arzobispo castrense hay una terna que parece estar formada solo por obispos. Una vez que el Papa dé el viso bueno, será el rey Felipe VI quien decida el nombre final. En las otras diócesis será el candidato acordado con algunos de los cardenales españoles –generalmente Madrid y Barcelona- el que tenga más probabilidades de salir adelante.

Retrasos en la Congregación de Obispos

El retraso en el nombramiento de los obispos se debe, no a que el Nuncio en España no trabaje, que lo hace, y mucho. Muestra de ello es su actual ciclo viajero.

Principalmente lo que está ralentizando el proceso son las reuniones de la Congregación de Obispos para la provisión de sedes. Reuniones que se están retrasando.

Suelen celebrarse una vez al mes. Y en el caso de España dependen en gran medida de la presencia del arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella. Es cierto que la ebullición que se vive en el Vaticano en estas fechas no facilita determinados procesos.

Candidatos no conocidos

Para la provisión de sedes con candidatos no obispos, en el proceso actual de España parecen primar quienes no son conocidos por la opinión pública eclesial. No cotizan al alza aquellos nombres de sacerdotes famosos. Nombres que circulan por los mentideros habituales. Es preferible que el candidato haya pasado inadvertido a que se haya movido mucho por su diócesis o por las diócesis españolas.

De ahí que, en cierto sentido, el proceso de encontrar nuevos obispos se esté volviendo más complicado.

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