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La Secretaria General de Hermanas Hospitalarias explica la renovación de la Congregación: nuevos retos en favor de las personas con enfermedad mental

Sor Isabel Santamaría: “Debemos dar respuestas actuales para atender íntegramente a las personas con sufrimiento psíquico”

Hermanas Hospitalarias.
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La Congregación de Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús, que anualmente asiste a más de  820 mil personas con enfermedad mental, discapacidad y demencias en todo el mundo, ha recibido la aprobación del nuevo texto de sus Constituciones por parte del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica.

Las modificaciones buscan responder mejor a la realidad de la sociedad actual -multicultural, cambiante y desafiante-, subrayando la esencia de una vocación que se define como hospitalaria. 

Exigencias del momento actual 

La elaboración del nuevo texto comenzó en el 2019 y contó con la participación de más de 900 religiosas de todo el mundo. El nuevo documento revitaliza la identidad y misión de las Hermanas Hospitalarias en la Iglesia y en el mundo. 

“No se trata de un camino nuevo, sino del mismo camino hospitalario, pero con matices diferentes para adecuarnos a las exigencias del momento actual”, afirma Sor Anabela Carneiro, Superiora general de la Congregación. 

Nuevos retos sociales 

Sor Isabel Santamaría, secretaria General de la Congregación a nivel mundial, explica a Religión Confidencial, algunas de las características de esta renovación. El número de hermanas en España es de 315 y actualmente el movimiento de Laicos Hospitalarios está arrancando con un centenar de personas en España.

Hermanas Hospitalarias en España cuenta con 19 centros asistenciales, dos hospitales generales, dos fundaciones tuteladas y una fundación especializada en la investigación. 

El nuevo texto de su Congregación, une la inspiración de los orígenes con la necesidad de adecuarse al momento actual, "que nos abren hacia nuevos retos sociales y humanos dentro de nuestro ser y hacer en favor de las personas con enfermedad mental y discapacidad intelectual y física con preferencia pobres". 

Llamada a la sinodalidad 

 La respuesta que buscan dar estas hermanas al mundo del sufrimiento como hospitalarias, lo entienden dentro de la llamada a la sinodalidad que vive en este momento la Iglesia. 

"Por tanto queremos seguir redescubriendo juntas un estilo espiritual desde la escucha, la participación, que nos abra a los caminos de hoy de la propia identidad vocacional como mujeres consagradas; los caminos del hoy de la fraternidad y de la misión hospitalaria realizada en colaboración con otros", afirma Isabel Santamaría. 

La religiosa explica que desde siempre la misión samaritana a la que han sido llamadas, se ha configurado y expresado en colaboración de hermanas, como mujeres consagradas, y de seglares, también llamados desde otra forma de vida al compromiso conjunto por dar una respuesta humanizadora e integral a la persona con sufrimiento psíquico.

El rostro femenino en la hospitalidad

Algunos desafíos prácticos en que se va a traducir este cambio en la Congregación son la interculturalidad, el rostro femenino en la hospitalidad y la formación continúa. 

Lo explica Sor Isabel: "La interculturalidad, sin duda es uno de ellos, dentro de una sociedad globalizada como la actual, es una realidad que también nos habla en nuestra realidad institucional, nos abre a nuevas realidades, diversas culturas y formas de hacer y nos ofrece claves de enriquecimiento e integración del carisma hospitalario, en su constante desarrollo". 

Además, el propio rostro femenino de la hospitalidad, "que somos como mujeres de hoy en la Iglesia y en la sociedad, es un ámbito de crecimiento y expresión que no podemos olvidar". 

Y por último y no menos importante, la formación a todos los niveles que las permita responder a la misión a la que son llamadas, con profesionalidad y con humanización, expresión de su carisma. 

Cómo tratar la salud mental 

Ahora que la salud mental afecta a tantas personas, la Secretaria General de la Congregación aporta cinco claves para tratar a personas con este sufrimiento desde la espiritualidad de las hermanas hospitalarias. 

  1. El “salir al encuentro” de aquel que está caído en el camino, desde la acogida y la aceptación incondicional, es hoy como siempre una de las claves que nos mueven desde la sensibilidad por los excluidos de nuestra sociedad.
  2. Unir profesionalización con un estilo humanizador, que de respuesta y atención integral a la persona, constituye un eje fundamental para acercarse a la persona con sufrimiento psíquico.
  3. La escucha activa, que permita al otro ser protagonista de su historia y sentirse acompañado en su caminar, forma parte del respeto y dignidad que toda persona tiene y merece ser reconocida en ella.
  4. La acogida liberadora, no meramente proteccionista, sí integradora y rehabilitadora personal y socialmente, partiendo de las posibilidades de la persona y optando en todo momento por reconocer que él es el protagonista de su propia historia.
  5. La hospitalidad en definitiva de sabernos parte de una misma familia humana en la que todos somos responsables y solidarios de los demás.

Entre los cambios introducidos en las nuevas Constituciones, cobra relevancia la nueva mirada sobre la espiritualidad hospitalaria, entendiéndola no solo en su dimensión de oración, sino como una espiritualidad que abarca todos los ámbitos de acción de la persona.

Una de cada cuatro personas sufre algún tipo de trastorno mental 

Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada cuatro personas en el mundo padece algún tipo de trastorno mental, 650 millones de personas presentan discapacidades físicas e intelectuales, y el 10% de la población son adultos mayores. El servicio de las Hermanas Hospitalarias, presente en más de 85 centros asistenciales en el mundo, responde a la necesidad de miles de personas que suelen quedar al margen de la sociedad, como dice el Papa Francisco

“El nuevo texto de las constituciones marca el carisma y la misión de nuestra congregación: nuestro lugar es estar junto a los que sufren. Por lo que el impacto en la sociedad es directo”, afirma Sor Anabela Carneiro. Ahora el desafío de la Congregación es acercarse al nuevo texto para encarnarlo en vida comunitaria y de servicio a los más vulnerables.

La Congregación de Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús es una institución católica femenina que trabaja en la acogida, asistencia y cuidado de personas con enfermedad mental, discapacidad intelectual y otras enfermedades, con preferencia por los más necesitados

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