Católicos

Los provinciales jesuitas de Europa y de Oriente Medio ven necesaria una conferencia de paz para Siria

Nunca el uso de la violencia no ha traído como resultado la paz , el único camino hacia la paz es a través de una cultura de encuentro y de diálogo

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"Nosotros, los provinciales de los Jesuitas, como superiores mayores de Oriente Medio y de Europa, acogemos las recientes palabras del Papa sobre Siria. Con toda su fuerza ha alertado a la opinión pública internacional sobre la tragedia de este país y ha pedido «... a todas las partes en conflicto que escuchen la voz de su conciencia y que no se cierren exclusivamente a sus propios intereses».

Con él, también nosotros declaramos que «nunca el uso de la violencia no ha traído como resultado la paz », sino que el único camino hacia la paz es a través de una cultura de encuentro y de diálogo.

Por tanto, nos alegramos del fin de las amenazas de ataques aéreos contra Siria y apoyamos el proceso que tiene por objeto la destrucción de las armas químicas que hay en territorio sirio. Damos la bienvenida a una conferencia de paz para Siria que comienza ahora y urgimos a procurar que este proceso avance de una manera rápida, valiente y firme.

Pedimos a todas las partes en conflicto y también a la comunidad internacional: · Buscar urgentemente un alto el fuego garantizado por una autoridad internacional. · Establecer una hoja de ruta que prepare el encuentro de todas las partes en conflicto. · Convocar una conferencia de paz que alcance un acuerdo común y que salvaguarde la vida del pueblo sirio. Movilización social y civil

Al mismo tiempo y una vez más, hacemos un llamamiento a la movilización de la sociedad civil y de las organizaciones sociales para a ayudar al pueblo de Siria, que afronta una de las más importantes tragedias humanitarias de este siglo.

Continúa siendo una necesidad urgente la atención de las personas refugiadas, tanto dentro como fuera del país (aproximadamente la cuarta parte del total de la población ), el abastecimiento de alimentos, medicamentos y ayudas médicas, la liberación de rehenes y personas detenidas, y la apertura de las instituciones educativas. Los intereses en juego También queremos llamar la atención sobre la necesidad del reconocimiento y la designación de los intereses que están realmente en juego, tanto en el ámbito local, como regional e internacional, y que, desgraciadamente, no siempre corresponden a los intereses del pueblo de Siria.

Particularmente, queremos hacer una llamada a la reflexión sobre las consecuencias de la producción y el comercio de armas; pedimos que cese la entrega y la venta de armas a las partes en conflicto. Discernimiento necesario Con la más amplia comunidad internacional, queremos igualmente urgir al rechazo a todo apoyo, tanto militar como diplomático, cada una de las partes que abogan abiertamente por alguna forma de violencia, fanatismo o extremismo. El respeto a la dignidad de la persona y los derechos humanos debería constituir un criterio y un punto preliminar y primario de referencia para cualquier ayuda material. Las comunidades cristianas en Siria Finalmente, queremos hacer referencia de manera particular al maltrato y el ensañamiento que sufren las comunidades cristianas que viven en Siria. Estas comunidades, presentes en Siria desde los orígenes del cristianismo, constituyen un elemento inseparable de su entramado social y de su riqueza cultural, y contribuyen activamente a su desarrollo. Las soluciones que proponen el exilio o la eliminación de estas comunidades son inaceptables. Queremos dar nuestro apoyo y ánimo a estas comunidades cristianas, estamos seguros de que pueden tener un papel muy valioso dentro de sus sociedades, siendo testigos fieles del Evangelio: un evangelio que llama a la paz, la justicia, el perdón, el entendimiento y la reconciliación "


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