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Otro mártir beatificado: antes de fusilarle, le arrojaron varias veces a un lavadero público y le pasearon con insultos

El sacerdote diocesano de Granada José Jiménez Reyes prefirió quedarse con sus feligreses antes que huir

Mártir José Jimenez Reyes.
photo_camera Mártir José Jimenez Reyes.

 Como informó Religión Confidencial  la Archidiócesis de Granada acogerá el 26 de febrero de 2022, en la S.I Catedral, la ceremonia de beatificación de 16 mártires del siglo XX en Granada, que murieron perdonando a sus verdugos,  víctimas de la persecución religiosa en España en los años 1936-1939. 

La archidiócesis de Granada ha realizado una semblanza de uno de estos mártires, el sacerdote diocesano de Granada José Jiménez Reyes, que será beatificado en la Causa Cayetano Giménez Martín y 15 compañeros mártires del siglo XX en España. 

Después de hacerle prisionero fue liberado por los que tomaron Loja durante una horas, quienes le animaron a que se fuese a Granada, pero él optó por permanecer con sus feligreses. Mientras era paseado con toda clase de improperios, una joven desde el balcón lo defendió. Años después, tuvo un hijo sacerdote. 

Detenido el 21 de julio 

Nació en Santa Fe el 20 de septiembre de 1889. Estudió en el Seminario de San Cecilio y fue ordenado el 27 de febrero de 1915. Fue coadjutor de las parroquias de Pinos Puente, Salobreña, Dúrcal y Órgiva. Cuando fue coadjutor de Dúrcal estuvo encargado de Talará. Fue beneficiado de Santa Fe y, finalmente, Coadjutor de Santa Catalina de Loja y encargado de Río Frío.

Fue detenido el 21 de julio y liberado el 23 por los que tomaron Loja durante unas horas. Fue entonces cuando lo animaron a que se fuese a Granada, pero él optó por permanecer con sus feligreses. De nuevo fue detenido el 1 (ó 2) de agosto cuando los perseguidores buscaban a otro sacerdote que también había estado encarcelado los días 21 al 23. Fue la denuncia de una joven lo que los llevó al Siervo de Dios.

Cruel caminar hasta el calvario 

Antes de llevarlo a fusilar en el cementerio lo arrojaron varias veces a un lavadero público y lo pasearon por las calles con toda clase improperios. Un cruel y triste caminar hacia el calvario.

Una joven, que sería después madre de un sacerdote, con gran valentía pedía desde el balcón: No maltratéis de esa manera a un hombre bueno, que nunca hizo mal a nadie, sino todo lo contrario, y que, además, es ministro del Señor. Él os ha de pedir cuentas de su sangre un día. Es a Jesucristo a quien vosotros maltratáis. José levantó los ojos y con dulzura le dijo: Que Dios te lo pague, Asunta.

El sacerdote lojeño, que todavía vive, testificó que "para mi madre el tener un hijo sacerdote había sido un don del Señor que venía de la bendición de este sacerdote". 

Todo terminó en el cementerio. Puesto de rodillas y con los brazos en cruz, recibió los disparos de la muerte. Sus restos están en el cementerio de Loja sin identificar. Tenía 46 años.

En este video se puede ver la semblanza del mártir José Jiménez Reyes. bersa

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