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José Antonio Fortea defiende la existencia de almas errantes a la espera del Juicio Final

El sacerdote se basa en los testimonios que algunas de estas almas dan en los exorcismos que él ha practicado

P. José Antonio Fortea.
photo_camera P. José Antonio Fortea.

"Tratado de las almas errantes" es el título del nuevo libro que acaba de publicar la editorial Sekotia. Una obra del sacerdote y teólogo especializado en demonología José Antonio Fortea, máxima referencia en España como exorcista, quien sostiene en este trabajo que existen almas errantes denominadas “presencias”, que en ocasiones poseen a ciertos hombres y mujeres.

Esta hipótesis, en la que su autor defiende la existencia de las almas errantes a la espera del día del Juicio Final se basa, ante todo, en los testimonios que algunas de estas almas se dan en los exorcismos. Aunque este ensayo no ofrece la prueba definitiva de la existencia de éstas, lo que sí hace es propiciar el que se den indicios para proceder a la reflexión sobre este tema.

A diferencias de las posesiones malas, que pretenden hacer mal a la persona poseída e incluso al mundo, estas almas no buscan el mal. Por ejemplo, Fortea cuenta una de las posesiones a las que practicó un exorcismo y esa "alma errante" decía: "No soy mala. Rezar es muy importante. Rezar. Llamar a San Miguel todos juntos. Es importante la fe. No descanso. Tranquilas. Yo no rechazo a Dios. Yo viví hace mucho tiempo pero no fui buena. Estoy perdida. No encuentro la luz. No somos ángeles. No somos demonios. Debéis rezar". 

Espacio teológico para la discusión

Ante la pregunta de si las almas errantes pueden entrar o no dentro del esquema magisterial, la opinión del autor es rotunda: “Hay espacio teológico para la discusión...Sólo hay tres destinos para las almas descarnadas: cielo, purgatorio e infierno”.

Sobre el purgatorio, defiende su existencia y afirma que una parte de este lugar se encuentra “pared con pared” con el infierno, y es según este sacerdote, el sitio donde se encuentran estas presencias, que perdieron la luz, purificándose.

Fotea señala que no deberemos olvidar que las almas errantes son almas pertenecientes al purgatorio, ni desconocer que el purgatorium es un estado de purificación. Lo que nos lleva a pensar que las almas llamadas errantes -porque vagan por la tierra- o perdidas -porque perdieron su camino hacia la Luz- pueden todavía purificarse. Ambas moradas están próximas, sí, pero sus moradores están en una situación esencialmente diversa.

José Antonio Fortea Cucurull (Barbastro, España, 1968), es sacerdote y teólogo especializado en demonología. Cursó sus estudios de Teología para el sacerdocio en la Universidad de Navarra. Se licenció en la especialidad de Historia de la Iglesia en la Facultad de Teología de Comillas.

Pertenece al presbiterio de la diócesis de Alcalá de Henares (Madrid). En 1998 defendió su tesis de licenciatura El exorcismo en la época actual, dirigida por el secretario de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española.

Ha escrito distintos libros, entre los que destacan El demonio, la posesión y el exorcismo, Historia del mundo angélico y Enoc y los Nefili.

Su obra abarca otros campos de la Teología, así como la Historia y la Literatura. Su obra se ha traducido y publicado en numerosos países.

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