Católicos

Profética homilía del prior del Valle de los Caídos con motivo de la Exaltación de la Santa Cruz

"La Cruz preside este sagrado lugar del Valle de los Caídos y no solo monumentalmente, sino también en espíritu y en verdad", afirma el P. Cantera

El P. Santiago Cantera, en una meditación online.
photo_cameraEl P. Santiago Cantera, en una meditación online.

La homilía del P. Santiago Cantera, prior del Valle de los Caídos, que pronunció el pasado 14 de septiembre con motivo de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, se torna profética, máxime cuando fue ofrecida un día antes de que el Gobierno aprobará la Ley de Memoria Democrática que entre otras medidas, pretende la "resignificación" del Valle de los Caídos. 

"La locura de la Cruz sigue siendo motivo de escándalo para muchos después de más de 20 siglos. Hay quienes piensan que es un absurdo dar culto a alguien colgado en un madero, porque sería el máximo signo del fracaso", comienza el P. Cantera. 

Borrar por completo la Cruz 

Añade que "otros consideran espantoso representar esa escena de sufrimiento y los hay que quisieran borrar por completo la Cruz y el nombre de Cristo del planeta. La Cruz continua siendo signo de contradicción cuando la mente y el corazón son incapaces de abrirse al descubrimiento de su transcendencia y a este signo insondable de amor infinito". 

En un plano más teológico, el prior del Valle de los Caídos resalta: "La Cruz es la cátedra del amor de Dios. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos....En la Cruz, Cristo nos ha revelado la compasión de Dios por el hombre caído....La Cruz es el signo de la vida como lo denominó San Gregorio Magno, el primer Papa monje". 

Además, hace un llamamiento a los cristianos a participar también de la Cruz, "subiéndonos a ella y abrazándonos con fuerza y con amor a ella. No hay otra forma de santificarse y de llegar al cielo. San Benito nos lo recuerda a los monjes: si participamos en los sufrimientos de Cristo, mereceremos compartir también su reino". 

"La Cruz que preside este sagrado lugar" 

El P. Cantera se refiere también a la Cruz que preside este sagrado lugar del Valle de los Caídos "y no solo monumentalmente, sino también en espíritu y en verdad. La Cruz preside el altar de nuestra Basílica Pontificia recordándonos la impresionante talla en la que Cristo nos ha alcanzado en ella la reconciliación con el Padre y nos exhorta a reconciliarnos entre los hombres". 

El monje hace referencia igualmente a su comunidad benedictina: "La cruz preside la vida de nuestra comunidad benedictina,  probada durante 62 años en la dificultad cotidiana y en la inseguridad del mañana, para que podamos santificarnos en la adversidad y el sufrimiento". 

Sufrir la humillación y el menosprecio 

Por último, en su homilía el P. Cantera menciona a un padre de la Iglesia desterrado dos veces de la Corte de Constantinopla por denunciar públicamente la corrupción: San Juan Crisóstomo que "ante la persecución, no dudaba en afirmar lleno de paz y entereza, `decidme, ¿qué podemos temer, la muerte...el destierro...la confiscación de los bienes? Sin nada de eso vinimos al mundo y sin nada nos iremos de él. Yo me río de todo lo que es temible en este mundo y de sus bienes...Cristo está conmigo ¿qué puedo temer?...Qué vengan a asaltarme las olas del mar y la ira de los poderosos". 

Y concluye: "Queridos hermanos y especialmente los monjes de mi comunidad: si toca sufrir la humillación y el menosprecio, seamos felices imitando a Cristo humillado y menospreciado...Afrontemos con mirada sobrenatural la adversidad y la incertidumbre, mirando a la Cruz de Cristo". 

Escuche el audio de la homilía del P. Cantera en este link a la que ha tenido acceso Religión Confidencial. 

Por cierto que la Cruz del Valle de los Caídos es la más alta del mundo: mide 150 metros de altura, y es cinco veces más alta que el Cristo del Corcovado de Río de Janeiro que mide  30 metros. Mide 60 metros más que la estatua de la Libertad de Nueva York que mide 90 metros. Uno de los monumentos más importante del planeta en el siglo XX. 

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