Católicos

Coronavirus: celebraciones exequiales extraordinarias por internet para despedir al difunto

El diácono César Cid explica: "No es una misa funeral. Se trata de una celebración católica de la palabra donde se homenajea y personaliza la vida del fallecido"

El diácono César Cid, realizando una celebración de despedida en el Tanatorio Sur de Madrid.
photo_cameraEl diácono César Cid, realizando una celebración de despedida en el Tanatorio Sur de Madrid.

El Tanatorio Sur de Madrid, gestionado por el Ayuntamiento madrileño, ha empezado un proyecto solidario que permite a los familiares despedirse de sus seres queridos en este tiempo tan difícil. Una idea impulsada por el diácono permanente de la archidiócesis de Madrid,  César Cid. 

"Creo que esta iniciativa puede ayudar a muchas personas a empezar a superar el duelo tras perder a un ser querido durante esta pandemia del coronavirus, traumatizados por no poder despedirse de él ni físicamente", afirma a Religión Confidencial. 

No sustituye a la misa funeral 

César Cid explica como surgió este tipo de ceremonia: "No es una misa funeral, que el católico normalmente celebra en su parroquia días después del fallecimiento de un familiar. Se trata de una celebración exequial extraordinaria, una celebración de la palabra que se realiza en una sala multiconfesional instalada en el Tanatorio Sur de Madrid. La idea es personalizar la figura de la persona fallecida, con fotos o un vídeo de su vida, en el que se homenajea al difunto. Además, se leen unas lecturas litúrgicas y de la Biblia, y se puede recibir la comunión", explica. 

Ahora, durante esta crisis sanitaria mundial y con tantas familias que no pueden despedirse de sus seres queridos, este diácono quiere ofrecer a estas personas una forma cristiana de hacer el duelo y poder dar el último adiós a su familiar o amigo. "Si no hay una celebración de despedida, es muy difícil que los familiares puedan iniciar el proceso de duelo", insiste el diácono. 

Ahora, despedida telemática 

Así, a través de los servicios funerarios municipales de Madrid, los familiares pueden solicitar esta celebración de despedida telemática que se realiza en una sala multiconfesional del Tanatorio Sur a la que se conectan través del canal YouTube o por Skype.

"Los familiares me cuentan aspectos de la vida del fallecido, me mandan fotos o un vídeo de él. Me dicen la música que les gustaría que sonara en esa despedida y homenajeamos la vida del fallecido. Yo escucho a las familias cómo quieren que sea ese homenaje. Esta iniciativa ayudará a muchas personas a procesar su duelo en estos momentos tan duros", explica el diácono. 

Por si alguien pudiera pensar si este tipo de celebraciones suenan a protestante, el diácono madrileño aclara: "Se trata de algo que contempla la Iglesia Católica desde siempre. No sustituye a un funeral. En una misa funeral, se ofrece la eucaristía por el difunto y, normalmente, se habla poco de él y desde luego, no se ponen fotos en el altar ni se proyectan vídeos en la parroquia. En este tipo de celebración exequial extraordinaria, podemos hacer todo esto. Ayudan al duelo". 

El diacono explica que llevan un año realizando este tipo de celebraciones personalizadas a través de los Servicios Funerarios de Madrid. Y ahora, con el coronavirus, lo ofrecen de manera virtual. Es una forma de celebrar la vida del difunto y ayuda a los familiares a comenzar su duelo, a despedirse. 

En lo que llevamos de pandemia, ha realizado cinco celebraciones telemáticas para despedir a víctimas del coronavirus. Serán gratuitas mientras dure la crisis sanitaria y el estado de alarma. 

Ayudar a morir 

César Cid experto en duelo y atención al final de la vida, lleva 16 años atendiendo a personas gravemente enfermas en cuidados paliativos y ayudando a morir, y tiene formación acreditada con dos máster de escucha y duelo en esta materia con los padres camilos.

En el Tanatorio Sur madrileño, ha realizado 400 celebraciones católicas exequiales de despedida, que pueden ser también laicas. En estas últimas, las lecturas no son litúrgicas ni bíblicas y tampoco, obviamente, se ofrece la comunión. 

César Cid aclara: "Durante la celebración, no predico. Hablo del amor, de los vínculos familiares de esa persona, de su vida, de sus logros. En una palabra, es una acción de gracias por la vida". 

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres formar parte de ECD?