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Comunión y Liberación obedece al Papa: confirma que modificará sus estatutos para que su presidente no esté más de 10 años

Julian Carrón, presidente de CL: "Nadie habría podido imaginar que seríamos llamados a dar testimonio de la gracia del carisma en medio de la tempestad"

Julián Carrón, presidente de Comunión y Liberación.
photo_camera Julián Carrón, presidente de Comunión y Liberación.

La intervención de Julián Carrón, presidente de la Fraternidad de Comunión y Liberación (se puede leer aquí íntegra) durante la jornada de apertura de curso de CyL celebrada la semana pasada en Milán y emitida por videoconferencia en 94 países, llega en un momento en el que este Movimiento de la Iglesia Católica ha sido noticia en medios eclesiales por diferente motivos. 

El primer asunto hace referencia al Decreto general  emitido por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida por el que regula la duración y el número de los mandatos de gobierno en las asociaciones internacionales de fieles y la necesaria representatividad de los miembros en el proceso de elección del órgano de gobierno internacional.

Una de las regulaciones es prever una rotación en los puestos de gobierno. Así, el Decreto limita a cinco años la duración máxima de cada mandato en el órgano central de gobierno a nivel internacional, y a un máximo de diez años consecutivos el ejercicio de cualquier cargo en dicho órgano, con la posibilidad de reelección solo tras la vacante de un mandato. 

Carta de Carrón al prefecto del Dicasterio 

El sacerdote Julián Carrón lleva 16 años como presidente de la Fraternidad. Nada más conocer la indicación del Dicasterio, el pasado 12 de junio, Carrón envió una carta al cardenal Kevin Farrell, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida en el que garantiza "que la Diaconía Central de la Fraternidad de Comunión y Liberación procederá a realizar los trámites requeridos en las formas y tiempos establecidos por dicho Decreto". 

Un mes más tarde, el presidente de CL informó a los inscritos y amigos del movimiento sobre los pasos que se han dado y que vendrán para dar cumplimiento al Decreto dirigido a las asociaciones y movimientos de fieles. 

Así, como han indicado a Religión Confidencial fuentes de Comunión y Liberación, "la fraternidad obedece al Papa, y ha procedido a modificar los estatutos. Es una indicación que nos hacen desde Roma por el bien de la Iglesia. Y nosotros lo hemos acogido como una ocasión, un Movimiento que está vivo en personas vivas". 

El Papa con movimientos y asociaciones laicales 

A propósito de este Decreto del Dicasterio, el Papa Francisco se reunió el pasado 16 de septiembre con fundadores y responsables de movimientos y asociaciones laicales de la Iglesia. En su discurso, el Santo Padre propone ocho consejos para una buena vida en Asociación, Movimiento o Comunidad. 

A esta reunión, acudieron tres personas relevantes de CL, entre ellas Roberto Fontolan, director del Centro Internacional de CL, pero no asistió Carrón. 

La otra noticia relativa a CL ha venido cuando el Papa ha encargado el gobierno de Memores Domini, laicos consagrados de Comunión y Liberación, a uno de los miembros históricos de Comunión y Liberación para que ayude a clarificar aspectos como la relación gobierno-conciencia y la elección de cargos internos. 

"Gracia del carisma en medio de la tempestad"

Por eso, la intervención de Carrón durante la jornada de apertura de CL ha despertado cierto interés mediático.

"Nadie habría podido imaginar que seríamos llamados a dar testimonio de la gracia del carisma en medio de la tempestad. Y al igual que los discípulos en la barca, también nosotros nos llenamos de asombro porque, cuanto más fuerte es la tempestad, y a pesar de todos nuestros límites, más sale a la luz la excepcionalidad incomparable de Cristo, el afecto a Él que el acontecimiento del carisma donado a don Giussani nos ha inoculado en la sangre. Conscientes de la diferencia de potencial entre nuestra nada y Su gracia, pidamos al Espíritu que agrande la grieta de nuestro corazón para que la luz de Su presencia no encuentre obstáculos en nosotros", comienza la carta del presidente de la Fraternidad CL. 

Y como han aclarado fuentes de CL a este Confidencial, efectivamente, la "tempestad" a la que alude Carrón corresponde a esta renovación de unos estatutos históricos de la Fraternidad, para adecuarse a la nueva indicación del Papa Francisco. 

"En esta intervención, Carrón también interpela a todos lo miembros de CL a mantener los ojos abiertos para reconocer al nuevo maestro que presidirá la Fraternidad en los próximos años", explican las mismas fuentes a RC. 

Permanecer en la Iglesia 

"Nosotros afrontamos esta circunstancia, esta coyuntura histórica con un gran recurso: la gracia que nos ha alcanzado y que, a pesar de toda nuestra fragilidad, distracción y traición, encuentra todavía espacio en nosotros. Nada ha conseguido arrancar totalmente de nuestro ser esa gracia que nos conquistó y nos ha traído hasta aquí", prosigue Carrón en su intervención. 

Con toda esta "tempestad" Carrón se pregunta, como también se preguntó el filósofo canadiense Charles Taylor: "¿Cómo es que no hemos terminado como muchos de nuestros coetáneos, que han abandonado la Iglesia?". 

Y responde: "Por más que lo pensaba, más me invadía un sobresalto tal de gratitud que no era capaz de contener la conmoción, y me vino a la mente la frase que dice san Pablo a sus amigos de la comunidad de Corinto: «No os falta ningún don de gracia». De esta experiencia ha nacido el título de la Jornada de apertura de curso. Porque no hay nada más evidente para mí que, si estamos aquí, si no pertenecemos al desierto, es por la gracia que hemos recibido, por la gracia del carisma que el Espíritu Santo ha concedido a don Giussani en función de toda la Iglesia, es decir, por el modo con el que Cristo ha decidido atraernos hacia Sí, establecer una relación persuasiva con nosotros". 

Carisma y la energía del Espíritu 

En su intervención, Carrón recuerda lo que significa una realidad de la Iglesia Católica, un Movimiento, un carisma: "Carisma es la modalidad con la que el Espíritu, la energía del Espíritu hace intuir la evidencia, es decir, la verdad de la fe y su capacidad de transformación. Por ello, un carisma suscita afinidad y esa afinidad se llama comunión. La realidad de esta comunión que vive se llama “movimiento”». Por eso, observa Giussani, «un movimiento no es un trozo de la Iglesia»; más bien, «un movimiento es la modalidad con que se vive la Iglesia, con que se vive todo el hecho cristiano". 

Y añade: "El Señor vino para traer una vida, no una organización. Como decía don Giussani «En una sociedad como esta no se puede crear algo nuevo si no es con la vida. No hay estructura ni organización o iniciativas que valgan. Solo una vida distinta y nueva puede revolucionar estructuras, iniciativas, relaciones, todo en definitiva"..."Por eso podemos decir que no nos falta ningún don de gracia para afrontar la nueva etapa de nuestro camino", señala Julián Carrón.  

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